La Corte de Apelaciones de Santiago retrasó ayer la decisión de sobreseer o no al ex dictador Augusto Pinochet del juicio que enfrenta por crímenes durante su régimen.
Se espera que durante la semana los magistrados definan si aceptan la solicitud de la defensa del general retirado de cerrar el proceso amparándose en el único artículo del código penal que dispensa a un inculpado: que fuera declarado "loco" o "demente". "No, hoy día no" estará listo el fallo, dijo lacónicamente Cornelio Villarroel, integrante del tribunal de tres jueces que definirá el futuro del ex dictador.
Aunque el magistrado no justificó la demora, trascendió que uno de los ministros que votarán el dictamen y que se encargará de redactarlo, Hugo Dolmesch, no concurrió a su oficina. "Hoy no va a haber fallo porque los ministros no han adoptado todavía una decisión. Además, el ministro Dolmesch no está en la corte", dijo a Reuters la abogada querellante, Carmen Hertz.
Pinochet, de 85 años, está procesado como "encubridor" de 75 homicidios y secuestros perpetrados por la llamada "Caravana de la Muerte", una comitiva militar que recorrió el país un mes después del golpe de Estado de 1973 exterminando opositores a la dictadura. La acusación forma parte del cúmulo de 250 querellas que investiga el juez especial Juan Guzmán en contra del octogenario militar, quien gobernó Chile entre 1973 y 1990.