Cuenta muy serio mi amigo Ricardo Cuevas que, cuando estudiaba en Madrid, la dueña de una pensión le preguntó un día: «¿Qué significa en el habla de los panameños la palabra ‘guabañame’?».
Mi amigo le explicó a la señora que guaba es el fruto comestible de un árbol y ñame es la raíz de una planta, comestible también. Ella lo miró estupefacta y le dijo: «Entonces no me lo explico».
Cuando mi amigo pidió más detalles, la madrileña le dijo: «Es que un paisano tuyo que se aloja en mi casa, cada vez que va a darse una ducha nombra estos dos alimentos y no sé por qué. Pensé que hablaba en alguna lengua indígena».
Ricardo tuvo que explicarle que su huésped panameño lo que trataba de decir era «Voy a bañarme», en la maltratada lengua de Cervantes que usamos por estos lares.
*Del libro del mismo autor “La herramienta más usada”