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Costa Rica ante su semana decisiva


Costa Rica se adentró en su semana decisiva, la de su esperado estreno mundialista con una sesión doble de entrenamiento, sin contratiempos entre sus futbolistas y con cierto secretismo en su puesta a punto, a puerta cerrada para los testigos según determinó el preparador Alexandre Guimaraes.
La cuenta atrás, a falta de tres días para su puesta en escena, cuidó el estado físico de los jugadores y perfiló la táctica del combinado, que empieza a clarificar el once que saltará el viernes al estadio de la Copa Mundial de la FIFA de Múnich para formar parte, junto a Alemania, en la apertura del torneo.
Guimaraes mima a Paulo Wanchope. No tomó parte en la sesión matinal el trotamundos tico. Su maltrecha pierna derecha, trastocada después de cuatro operaciones, obligado a dosificar sus entrenamientos. Permaneció en la sala de pesas fortaleciendo sus músculos mientras sus compañeros practicaban los ejercicios demandados por el seleccionador en el estadio Wallford Astoria.
Tampoco entrenó el zaguero Michael Rodríguez. Sintió molestias el defensa, probablemente cargado en exceso del cúmulo de entrenamientos. Se marchó a la sala de masajes.
Ambos formaron parte de la jornada vespertina. Específicamente táctica y estratégica y al margen de aficionados y medios de comunicación. Guimaraes ensayó, durante dos horas más, jugadas a balón parado y remates a puerta.
Sí coinciden en que fue un eslalon en busca de un destino que eludió las piernas de cuatro jugadores ingleses y cruzó, con toque suave, la aduana de la portería de Shilton.
Nunca se había visto una escapada semejante desde la de Steve McQueen en "La gran evasión" (película de 1963).
Argentina derrotó en la final a Alemania por 3-2 y la "mano de Dios" volvió al paraíso.
Roberto Baggio, "Il Codino" (El coleta), un jugador elegante y escurridizo, de la estirpe que en Italia se conoce como "fantasisti" (fantasiosos), pudo haber imitado las hazañas de Pelé y Maradona, pero como le ocurrió con Holanda al gran Johan Cruyff en 1974, lideró a los "azzurri" hasta la final de Estados Unidos 1994 para quedarse sin la única recompensa posible.
Baggio, cuyos goles habían sido decisivos en la segunda ronda, los cuartos de final y las semifinales, llegó agotado, roto, a la final contra el Brasil de Romario y Bebeto. En la tanda de penaltis, el balón se le escapó por encima del larguero de la meta de Taffarel.
Italia, como conjunto, no pudo conseguir el que hubiera sido su cuarto Mundial, pero la impresión que quedó es que sólo hubo un gran perdedor, Roberto Baggio, tal había sido el enorme esfuerzo que tuvo que hacer para llegar a la final.
De quién será el Mundial de 2006?. De Brasil o de Ronaldinho? De Argentina o de Messi? De Alemania o de Ballack? De Inglaterra o de Lampard?. De Francia o de Henry? La respuesta, la sabremos el próximo el 9 de julio cuando se dispute la final del Mundial.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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