Unos 85.000 fanáticos del automovilismo y curiosos aclamaron al británico David Coulthard, cuando probó a máxima velocidad su coche de la escudería Red Bull-Renault de Fórmula Uno, por la zona del tradicional Obelisco de Buenos Aires.
El piloto llevó a cabo una docena de vueltas sobre un tramo de 1.400 metros de la Avenida 9 de Julio "la más ancha del mundo".
La demostración tuvo dos vueltas más de las previstas, debido al clamor de los fanáticos que gritaban: "una más".