FALTABA simplemente el anuncio oficial y al mismo acudió Bill Cowher para despedirse como entrenador de los Acereros de Pittsburgh después de haber estado 15 años al frente del equipo que milita en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
De inmediato, Dan Rooney, presidente de los Acereros dijo en su anuncio oficial de la renuncia de Cowher que "la historia lo colocará como uno de los grandes entrenadores de todos los tiempos dentro de la NFL".
Sin embargo, a sus 49 años, Cowher decidió que había llegado el momento de pasar más tiempo con su familia y disfrutar del título de Súper Bowl que logró el pasado mes de febrero y por el que había luchado desde la temporada de 1992, cuando se hizo cargo del equipo.
A pesar de que todavía le quedaba un año de contrato, la decepcionante temporada regular que completó el equipo con marca de 8-8, fue lo que de alguna manera desencadenó la decisión de tomarse un descanso sabático.
"Lo único que puedo decir es que le deseo lo mejor al equipo y que la decisión que he tomado ha sido muy meditada", declaró Cowher en la rueda de prensa ofrecida para anunciar su renuncia. "Ha llegado el momento de pasar más tiempo con mi familia".
Sin embargo, dijo que no quería que se interpretase su renuncia como un retiro profesional, porque dijo que la palabra le hacia sentir "demasiado mayor".
"No estoy acabado, me siento con salud y afortunado de tener una gran familia que ha hecho muchos sacrificios por mi y ahora debo retribuirlos con mi mayor presencia en sus vidas", destacó Cowher. "Ese es el único motivo de haber renunciado al último año de mi contrato".
Cowher había pensado en renunciar poco después de que los Acereros ganaron el Súper Bowl en febrero, pero luego cambió de opinión y quiso defender el título.
El ex entrenador reiteró que pasar más tiempo con su familia, especialmente ahora que viven en un nuevo hogar en Raleigh, Carolina del Norte, donde él y su esposa Kaye asistieron a la universidad estatal.
Cowher renuncia de los Acereros de Pittsburg
Cowher es uno de los entrenadores más exitosos en la NFL y también uno de los rostros más familiares en la liga.