Deportes

Crimen de Garzón busca desestabilizar plan de paz


El asesinato del periodista, crítico y humorista político colombiano Jaime Garzón "tiene el claro propósito" de desestabilizar las tentativas por lograr la paz con la guerrilla izquierdista por la vía negociada, afirmó ayer un alto funcionario del gobierno.
"Sin ninguna duda, este asesinato hace parte de un intento deliberado y sistemático por silenciar la voz de todos los que luchan por la paz y, sin duda, también persigue presionar la sustitución del diálogo por opciones de guerra total", declaró a los periodistas el jefe de la oficina presidencial que coordina la lucha contra los secuestros, Alfredo Escobar.
No obstante, el funcionario se abstuvo de indicar si las autoridades se inclinan por la hipótesis de que el asesinato de Garzón, ocurrido el viernes pasado en Bogotá, fue fraguado por la extrema derecha, por la extrema izquierda o por "otras personas molestas por la crítica directa e inteligente" del humorista, como sugirieron comentaristas políticos. "Los organismos de inteligencia trabajan sobre varias hipótesis, pero de momento no podemos afirmar de manera clara y categórica que el crimen debe ser atribuido a uno u otro grupo", señaló Escobar.
Escobar recordó que Garzón cooperó con su oficina para lograr la liberación de varias personas secuestradas por los rebeldes izquierdistas. También afirmó que "en varias ocasiones" le advirtió sobre los peligros que entrañaba tal gestión y le instruyó "sobre las consecuencias que eventualmente podría tener esta labor humanitaria no muy bien comprendida" en Colombia, un país que soporta un cada vez más polarizado conflicto social.
"Pero Garzón tenía el firme propósito de no seguir cruzado de brazos ante el drama de los secuestros y por eso siguió de manera valiente gestionando la liberación de los rehenes", puntualizó el funcionario, tras revelar que últimamente el periodista buscaba liberar a unas 20 personas.
Garzón realizó inicialmente contactos con los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y después mantuvo aproximaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), el segundo grupo rebelde del país.
El crimen conmovió a los colombianos y desató protestas en el país y el exterior, mientras surgieron temores de que la "guerra a muerte" que las FARC y el ELN libran en las zonas rurales con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares) se hubiera trasladado a las ciudades. La "guerra" entre los grupos armados también implica a civiles ajenos al conflicto pero que cada banda percibe como aliado del adversario. Cientos de miles de personas que gritaban "no más violencia" y "no más impunidad" rindieron el sábado en Bogotá un homenaje a la memoria de Garzón.
Algunos comentaristas políticos afirmaron que la orden de disparar contra Garzón pudo haber provenido lo mismo de la extrema derecha o la extrema izquierda que de "sectores corruptos que estaban sumamente incómodos con las críticas" del periodista y humorista, que hacía sus denuncias contra la clase dirigente a través de la radio y la televisión.


fecha edicion
old id
66933
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América