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Crisis en el béisbol panameño

La falta de planificación y malos resultados en las competencias de alto nivel se han convertido en algo normal para las selecciones de béisbol nacional. ¿Cuál será el futuro de este deporte en Panamá?


Mala planificación, falta de coordinación, actos de indisciplina, graves denuncias y pésimos resultados. El béisbol, deporte rey en Panamá, no está en su mejor momento. Solo falta ver los incidentes de indisciplina, las supuestas traiciones y los malos resultados, para llamar la atención de todos.

Esto forma parte de un peligroso escenario, de un ambiente de crisis que obligará a los más allegados a analizar el futuro de un deporte con una rica historia y tradición en Panamá.

 

Los ejemplos más próximos son las últimas representaciones de alto nivel, donde no pudimos lograr los objetivos anhelados.

Selección Mayor:Juegos Centroamericanos y del Caribe. Una selección en reestructuración, que venía de ganar la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos, viajó rumbo a República Dominicana para terminar los entrenamientos, que por más de un mes realizaron, para enfrentar los Juegos Centroamericanos y del Caribe que tendrían como sede Mayagüez, Puerto Rico.

 

Los buenos resultados contra el campeón de la pelota quisqueyana, con tres triunfos en igual cantidad de presentaciones, creó fuertes ilusiones por una de las preseas. La ofensiva y el “pitcheo” se consolidaron para formar un conjunto compacto y con aspiraciones de obtener una medalla en tierras puertorriqueñas.

Pero al llegar a Mayagüez todo cambió. La unidad y el compañerismo que los caracterizaba, al parecer, terminó, y con ello se fue todo al piso. Acusaciones muy fuertes salieron desde la Isla de Borinquen, supuestas traiciones que llevaron a enfrentamientos entre miembros del cuerpo técnico dieron al traste con todas las ilusiones de un país que confiaba en este grupo.

A su regreso a Panamá, solo trajeron un saco de contradicciones y acusaciones que aún están por aclararse, pero la verdad es que pasó otro torneo de béisbol de alto nivel sin lograr nada. La última gran conquista de una novena panameña fue en el Campeonato Mundial del 2003, que se jugó en La Habana, Cuba, donde logró la segunda posición al caer contra los anfitriones.

 

De ahí solo le sigue el tercer lugar en el Mundial de Holanda. Lo demás ha sido fracaso tras fracaso; la ausencia de victorias en los dos clásicos mundiales de béisbol y no lograr el boleto al mundial Mayor del año pasado en Europa, son solo una muestra.

La luz al final del túnel es que hay una nueva generación de peloteros con mucho talento, donde la buena planificación y una posible reestructuración en los campeonatos nacionales podrían ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. Esto, con la capacitación de los actuales y nuevos entrenadores, podría ser lo más beneficioso en el futuro.

Mundial Juvenil AAA.La mala planificación en la preparación de las últimas selecciones ha sido el preámbulo de los resultados negativos. La Selección Nacional Juvenil AAA no escapó de esta realidad, una sola semana de entrenamiento fue suficiente para tirarlos al ruedo con equipos bien preparados y de alto nivel competitivo.

 

El preludio de este fracaso viene del 2009 cuando esta selección no clasificó para este mundial, lo que mermó su continuidad y cerró la oportunidad de contar con una preparación más adecuada.

La negativa de un país participante fue la llave para que Panamá fuera la invitada a Thunderbay, Canadá, sede de la cita mundialista que se realizó en julio de este año.

De ahí, todo comenzó prácticamente de cero. La selección de los jugadores se dio en su mayoría del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil que finalizó en febrero, por lo que tenían cinco meses sin ritmo de competición.

Una parte de este grupo venía de representar al país en el Campeonato Latinoamericano de Béisbol Big League de las Pequeñas Ligas, realizado en Panamá, y los demás se mantenían entrenando individualmente en sus provincias, ante la posibilidad de obtener una firma como peloteros profesionales.

La falta de ritmo de juego pudo influir, de manera directa, en los fatídicos resultados frente a potencias como Cuba por marcador de 10 a 0, Holanda 5 a 2, Venezuela 7 a 5 y Canadá 9-2. El equipo solo pudo obtener triunfos ante República Checa 7 a 5 y Francia 5 a 3, naciones con poca o ninguna tradición beisbolística.

Parte de este problema es que a la hora de sacar una selección no se puede contar con el mejor talento, ya que la gran mayoría de ellos se encuentran firmados con alguna de las organizaciones de las Grandes Ligas, dejando sin el material suficiente para crear un equipo competitivo que represente al país en los diferentes torneos internacionales. Algo que no sucede en países como Estados Unidos y Cuba, que sí cuentan con sus mejores unidades.

La indisciplina se apodera de nuestros peloteros.Actos pocos favorables, dentro de un deporte caracterizado por su fraternidad, han ocurrido con mucha frecuencia durante este año en las diferentes categorías. El primero sucedió en el Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil, cuando en una riña tumultuaria, durante el partido entre Chiriquí Occidente y Darién, fue expulsado el pelotero darienita Edwin Saldaña, porque supuestamente trató de golpear a su rival con un bate. Esto le acarreó la suspensión por el resto de la temporada.

Pero todo no terminaría ahí, en la Serie de Seis del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor, la violencia nuevamente sería invitada al diamante. Dos de las figuras importantes de los últimos torneos, Earl Agnoly, de Los Santos, y Willie Lebrón, de Herrera, se enfrascaron en una pelea durante uno de los "Clásico de Azuero". Ambos atletas también fueron excluidos del resto del torneo, pero creó un precedente oscuro en nuestras competencias nacionales.

Hace menos de un mes dos jugadores de la selección de Chiriquí y figuras importantes del campeonato Mayor, como lo son Jonathan Saavedra y Juan Vega, eran detenidos e investigados por un presunto asalto a una bomba de gasolina.

Al final, Vega aceptó su culpabilidad y continúa detenido. Saavedra fue liberado, con medida cautelar.

También ocurrió un caso lamentable que incluye a niños. Un jugador y un delegado del equipo de Herrera, que representó a Panamá en el pasado Campeonato Latinoamericano Intermedio de Béisbol que se realizó en Aruba, fueron sorprendidos tomando alcohol en los predios de la concentración istmeña, lo que acarreó una sanción para los involucrados.

Todos estos aspectos negativos que perjudican al béisbol, deben influir para que los dirigentes pongan sus bardas en remojo y encaminen por una buena senda esta disciplina, la de mayor tradición en el país. Lo peligroso sería que las malas dirigencias, unidas a la lucha de intereses, pongan en peligro el desarrollo del béisbol. Aunque parezca utópico, se puede desencadenar el final de uno de los deportes que ha llenado de alegría a nuestro país.

Un ejemplo de ello es el baloncesto, con un momento de gloria y de superestrellas, que fueron idolatradas, ahora solo son dulces recuerdos sin una renovación. El poco interés de sus federados ha hecho que, poco a poco, el baloncesto sea inexistente y sin una liga decente que saque a ese deporte de los años oscuros.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América