Croacia dio la estocada mortal a la favorita selección de Inglaterra y dejó claro que también puede llevarse la Copa Mundial.
Los croatas tienen un estilo de juego incansable en la cancha como la mayoría de los deportistas nacidos en la región balcánica.
Inglaterra dio la campanada con un gol a los 4 minutos de juego, y todo hacía presagiar que ganaría el boleto a la final del Mundial de Fútbol Rusia 2018 para enfrentar a Francia que espera tras eliminar a la otra favorita, Bélgica.
Croacia apareció por primera vez en un mundial en Francia 1998, en el que llegó a semifinales y disputó el partido por el tercer lugar, después en Corea-Japón 2002 fue eliminado en primera ronda al igual que en Alemania 2006 y Brasil 2014.
Es un equipo relativamente joven en los mundiales, tomando en cuenta que nace en 1991 producto de la disolución de Yugoslavia. También se separaron Eslovenia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Macedonia y Serbia.
Volviendo al partido, Mario Mandzukic se ha convertido en héroe al marcar al minuto 109 el gol que le da el pase a la primera final al equipo que muchos definen como el del uniforme a cuadros por los vistosos colores de su bandera.
El delantero de la Juventus de Turín entra con Croacia en la historia independientemente del resultado que ocurra el próximo domingo ante Francia.
Esta fue la segunda anotación de Mandzukic en la Copa Mundial de Rusia 2018, la primera la logró en los octavos de final ante Dinamarca a los 4 minutos para empatar las acciones.
Desde luego que Mandzukic no juega solo, y es que el éxito del equipo es precisamente el juego en conjunto y lejos de aportar al pelotazo a profundidad, tiene en el mediocampo a Luka Modric, al que definen como el maestro de los planos croatas, porque sabe bien cómo distribuir el balón y dónde están sus compañeros. Croacia tiene un juego sincronizado que en el partido anterior contra Rusia por momentos se perdió, pero lograron resolver al final.
El entrenador Zlatko Dalic tiene una plantilla de lujo con Subasic, Vida, Pivaric, Rakitic, Kramaric, Perisic, Brozovic, Badelj, Lovren, Corluka, Kovacic y Vrsaljko, entre otros, que ahora les roban el sueño a los franceses.