Según una encuesta realizada por una conocida marca de cerveza sobre una muestra de 2.100 hombres croatas entre los 25 y 35 años, el 51% respondió que preferiría asistir a los partidos de la Eurocopa que practicar sexo. Además, el 40% afirmó que le gustaría más ser suplente de su ya eliminada selección que salir con la actriz estadounidense Angelina Jolie.
El goleador griego Dimitris Papadopulos habla ruso, lo que no le sirvió de mucho para evitar la derrota 2-1 de su equipo precisamente ante Rusia, el domingo pasado por el Grupo A de la Eurocopa de fútbol, aunque ésta no complicó la clasificación de los helenos por cantidad de goles en detrimento de España.
Ocurre que el jugador del Panathinaikos, de 22 años, nació de padres griegos en la República de Kazajstán, donde vivió hasta los 7 años, cuando sus progenitores dejaron el país entonces todavía soviético para regresar a su patria. Sin embargo, parece que al reservado joven Dimitris no le gusta hablar en público su lengua de nacimiento.
La firma de índices bursátiles Stoxx, propiedad del grupo estadounidense Dow Jones Indexes y de las bolsas alemana y suiza, había reservado 21 entradas para el partido España-Portugal. Pero los billetes nunca aparecieron. Stoxx había comprado las entradas a Select Promotions, una sociedad con sede en Londres, al menos en los papeles, pero que realidad era una entidad fantasma.
"La UEFA nos informó simplemente que esa empresa no existe", señaló Stoxx, que admitió se había dejado engañar como un chico.
Los balones utilizados durante cada uno de los partidos de la Eurocopa tienen todos la fecha y los nombres de los equipos rivales correspondientes. Aunque se necesitan 20 por encuentro, lo que da un total de 620 pelotas, sigue siendo una edición lo suficientemente restringida como para que se conviertan en objetos de colección. El fabricante de las "roteiro", puso a disposición de los organizadores 2.370 esféricos.