Panorama negro es el que tiene el seleccionado panameño, al cual de sacar un buen resultado hoy ante los hondureños en el Rod Carew, habrá que sacarse el sombrero y rendirles pleitesías.
Sobre el partido en Comayagua, la conclusión que se puede sacar es que al equipo "rojo" le cuesta muchísimo defender.
Sorprende ver la baja estatura de los centrales que utilizó Maldonado en dicho compromiso. Por eso, la presencia esta tarde de Alberto Quezada es imperante para poner orden en ese sector.
Resulta imperdonable el hecho de haber sufrido tanto de la pelota aérea, donde Panamá históricamente es más fuerte.
Habrá que ver si se han hecho los correctivos necesarios para que dichas faltas, no ocurran más.
Cuando el estratega criollo dice que este equipo no sabe defender y que por eso ataca, creo que no se equivoca, porque los resultados saltaron a la vista.
De igual forma, el viernes el ataque no fue del todo favorable para Panamá, aunque lo mostrado por Javier de la Rosa y Aníbal Godoy, quienes fueron los más sobresalientes en la ofensiva; fueron suficientes para confirmar la hipótesis de que hay materia prima para amigarse con el gol.
El tema será que no se permitan en el arco propio. Por eso, el sistema táctico a imponerse será el de cuatro defensores, cuatro volantes y que la avanzada esté integrada por dos delanteros.
De que se puede ganar, se puede. Pero sinceramente es poco probable que se dé.