A veces los campeones tienen que perder para que todos ganemos. American Pharoah fue vencido en buena lid el pasado sábado en el Travers Stakes y con ello abrió una nueva página para la historia hípica que, seguramente, se llenará en octubre, cuando se realice la Copa de Criadores.
Y no importa si el hijo de Pioneer of the Nile concurra o no al Bredeer´s Cup Classic porque, de hecho, su derrota de hace cuatro días ante Keen Ice cambió el destino de la hípica, por lo menos en el aspecto competitivo.
A estas alturas sería una necedad cuestionar la calidad competitiva del reciente ganador de la triple corona, porque aun cuando perdió el Travers, mostró coraje y capacidad, a tal punto que solo tres cuartos de cuerpo lo separaron de su verdugo de turno.
Obviamente, después de la derrota se tejieron múltiples comentarios y opiniones. El primero de ellos tuvo que ver con su futuro en la pista, cuestión que hasta el momento de redactar esta nota no se había resuelto.
Después llegaron los alegatos del jinete, de su entrenador y, por supuesto, de sus mentores.
Víctor Espinosa, quien hasta el sábado había conducido a American Pharoah a ocho victorias seguidas, incluyendo la triple corona, denunció que el jinete panameño José Lezcano -quien a última hora reemplazó al dominicano Joel Rosario- montó a Frosted con intenciones de "lastimar" a American Pharoah.
Lezcano, como buen profesional, salió por la victoria, por la gloria y, obviamente, por su tajada del millón 600 mil dólares que había en juego.
Para ello decidió salir a presionar al que en el momento parecía el único rival de la carrera y le montó una presión infernal, hasta el punto de doblegarlo cuando entraron a la tierra derecha.
American Pharoah se animó otra vez y volvió a controlar la carrera a falta de 175 metros para el final, pero no pudo resistir el empuje de Keen Ice a la hora de la verdad.
Espinosa añadió a su reporte que había visto a American Pharoah sudar en exceso detrás del partidor automático, episodio sin precedentes.
El entrenador Bob Baffert reconoció que le extrañó mucho la estrategia planteada por el panameño José Lezcano, pero reconoció su legítimo derecho a aspirar a la victoria en la carrera.
Aunque a muchos no les gustó ver perder a este héroe del hipismo mundial, hay que ver su derrota desde la perspectiva de que deja abierta una opción de desquite y si esta no se da, entonces existe la posibilidad de que su ausencia motive a otros propietarios a intentar ganar el "classic" y llenar el vacío que una eventual retirada de American Pharoah pudiera representar.
En lo personal, no cuestionamos la actuación de José Lezcano porque la misma es muy usual; solamente que es más notoria cuando está de por medio el campeón de la triple corona y casi seguro ganador del premio al Caballo del Año en EE.UU.
Víctor Espinosa, de cuyas cualidades no tenemos dudas, fue sorprendido por un jinete atrevido, inspirado y sin complejos, el cual tiene claro aquello de "la pelea es peleando". Al final del trayecto ninguno de los dos se alzó con la victoria, pero eso es parte del riesgo cuando se va "al sacrificio".
La última noticia es que este domingo 6 de septiembre American Pharoah hará un paseo ante el público en el hipódromo de Del Mar en donde inició, hace un año, su carrera hacia la triple corona.
Ojalá no sea la última vez que lo observemos en la pista. Esperemos que se mantenga saludable y decidan llevarlo el 31 de octubre a Keneeland, donde seguramente lo esperarán Frosted, Keen Ice y un pocotón de caballos y jinetes dispuestos a demostrar que el "faraón americano" es bueno, mas no invencible.