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Cuando el cáncer toca a un atleta

A pesar de estar en constantes chequeos médicos, los deportistas no escapan a las enfermedades terminales, de las que hasta ahora han salido bien librados cuatro. Aquí sus historias.


En la vida hay circunstancias que por más difíciles que sean, debemos enfrentar para salir adelante. Una de esas son las enfermedades que nos afectan sin importar la condición social.

Uno de estos males es el cáncer, afección que actualmente representa el 13% de todas las muertes, según la Sociedad Americana del Cáncer. Sólo en el 2007 fallecieron 7.6 millones de personas.

Los deportistas, a pesar de los controles médicos a los que son sometidos, no escapan a esta realidad. Podemos mencionar los casos de cáncer testicular padecidos por Mike Lowell y Lance Armstrong; el cáncer linfático que tuvo Jhon Lester y cáncer del colon que se le diagnosticó a Darrel Strawberry.

 

¿Qué es el cáncer testicular?
En el sitio en Internet cancer.gov, se define el cáncer como "una enfermedad que forma células malignas (cancerosas) en los tejidos de uno o ambos testículos".

En el mencionado sitio, se especifica que los dos tipos principales de tumores de las células germinativas testiculares son los seminomas y los no seminomas. Estos dos tipos crecen y se diseminan de manera diferente, por lo que el tratamiento es diferente también. El cáncer de testículo es el cáncer más común en los hombres de 20 a 35 años de edad.

Para conocer más de este tipo de cáncer entrevistamos al doctor Fernando Cebamanos, quien es presidente de la Asociación Contra el Cáncer (ANCEC), quien mencionó que el cáncer testicular es el más común entre los hombres jóvenes, es muy sensible al tratamiento que se le suministra lo que aumenta el porcentaje de cura cuando se trata de una manera temprana".

 

"Se les recomienda a los jóvenes hacerse a sí mismo un examen testicular mensualmente, si encuentran un cambio en su forma o tamaño o malestar en el escroto, que consulte rápidamente al médico, ya que es uno de los cánceres más curables en estos momentos", afirmó el especialista.

Casos.
El especialista precisó que hay dos claros ejemplos de la respuesta al tratamiento: extracción y quimioterapia.

En el caso del tercera base de los Medias Rojas de Boston, Mike Lowell, quien al inicio de su carrera, en el año de 1997, le fue detectado cáncer testicular que pudo solucionar con la extracción del testículo afectado.

 

Otro atleta de elite que sufrió esta variedad de cáncer fue el ciclista estadounidense Lance Armstrong, considerado uno de los mejores de la historia, tras ganar siete veces el Tours de Francia, se ha convertido ya en una leyenda por su superación a esta enfermedad con metástasis pulmonar y cerebral, gracias a una quimioterapia agresiva.

Tratamiento.
"En el caso de la cirugía se retira el testículo afectado y en este caso la persona puede tener hijos, porque todavía sigue produciendo las hormonas", precisó.

El doctor Cebamano añadió que en el tratamiento con quimioterapia el paciente tiene más posibilidad de quedar estéril, por lo cual se aconseja que vaya a un banco de esperma (es el proceso mediante el cual se congelan los espermas y se almacena para uso futuro), para poder concebir, ya que "la esterilidad no es por tener un solo testículo, sino por el tratamiento".

 

Cáncer linfático.
Este cáncer ataca el sistema linfático, que es la parte del sistema inmunitario y está compuesto por Linfa que es un líquido incoloro y acuoso que recorre el sistema linfático, y tiene por función transportar los glóbulos blancos denominados linfocitos, que protegen al cuerpo contra infecciones y el crecimiento de tumores.

Otro que ha podido superar esta mortal enfermedad es el lanzador abridor de los Medias Rojas de Boston, John Lester, quien tuvo que tirar fuera del diamante un partido perfecto para sobrevivir al cáncer Linfático No Hodgkin (LNH).

Andrés Galarraga, el gato venezolano, quien estremeció las Grandes Ligas por sus inmensos batazos de vuelta completa, vio cómo la vida le daba un aviso de que era humano.

Este jugador de los Bravos de Atlanta, en ese entonces, sufría de constantes dolores de espalda por lo que el club lo evaluó médicamente, con lo que obtendrían la fatídica noticia que el cáncer era el culpable de su padecimiento.

A causa de esto, Galarraga perdió el resto de la temporada de 1998, estando por cumplir los 36 años. Esto lo hizo pensar seriamente en el retiro, pero a los pocos meses viendo lo bien que estaba reaccionando a los tratamiento, recapacitó.

Todo esto tuvo un final feliz cuando en 1999 hizo olvidar que había perdido una temporada completa. Al final, fue galardonado con el mejor regreso de ese año.

El LNH es un cáncer muy agresivo, puesto que ataca todo el cuerpo, en adultos puede comenzar en el hígado y tejidos.

Según el Dr. Cebamanos, "del cáncer linfático hay muchas variantes, también es muy sensible a los tratamientos, tiene alta resistencia en algunos casos, pero si se detecta de una forma temprana y por un especialista aumenta en gran manera la capacidad de ser curado. Ese tiene diversos casos y cada uno tiene su característica, hay otros muy difíciles de tratar".

Según el galeno, esta variedad de enfermedad tiene dos tipos fundamentales: el Hodgkin que en su mayoría tiene la capacidad de ser curado; mientras que los no Hodgkin se encuentran en gran cantidad y son más resistentes. La cura depende de la detección temprana.

Tratamiento.
En la actualidad, hay grandes avances en los tratamientos para este tipo de cáncer (LNH), que van desde la quimioterapia que incluye la combinación de drogas que destruyen las células leucémicas directamente o bloquean su capacidad de reproducirse.

Cebamanos explicó que estas drogas se suministran a los pacientes, en dosis calculadas para eliminar a la mayor cantidad de células enfermas, sin dañar en forma irreversible a las células sanas, hasta incluso el trasplante de médula ósea, lo bueno que todo esto se da en nuestro país.

"En el linfoma cuando se habla de metástasis se puede curar, así que puede estar atacando otros órganos y puede ser tratado con efectividad", indicó.

Características.
Otros signos posibles del Linfoma No Hodgkin en adultos incluyen fiebre, sudores, fatiga y pérdida de peso. La edad, el sexo y un sistema inmunológico debilitado pueden afectar el riesgo de padecer Linfoma No Hodgkin en la vida adulta. Antecedentes de infección por Helicobacter pylori, tomar medicación inmunodepresora después de un trasplante de órganos, VIH/SIDA.

Ataque.
Las zonas más propensas a ser atacadas por este cáncer son: el bazo, órgano que tiene la función de fabricar glóbulos blancos que filtran la sangre, almacena células y destruye glóbulos viejos.

El cáncer no es un mal que afecta a todos, hasta aquellos deportistas que parecen ser de acero, pero pueden ser frágiles.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América