Hay una premisa muy antigua utilizada en el mundo del fútbol, que reza lo siguiente: “En el fútbol, los resultados no se merecen, se ganan”.
Sin embargo, hay casos como el que está ocurriendo con el Plaza Amador, en los que uno se pone a reflexionar sobre lo injusto que puede ser este deporte en ocasiones.
Los llamados “Leones” han perdido sus últimos tres encuentros, y me atrevo a afirmar por lo visto en la cancha, que merecían por lo menos el empate.
El sábado fue el mejor ejemplo de esto, cuando Plaza perdió 1-0 ante el Atlético Veragüense. Lo sorprendente fue que cayeron, fallando dos penales a los largo de los 90 minutos.
Por el bien placino, esperemos que el fútbol vuelva a ser justo con uno de los equipos de más historia del balompié criollo.