Deportes

Cuando eres anti, eres casi nada


Me gusta llevar la contraria, aunque prefiero que seas tú quien me la lleve. No soy antiimperialista, prefiero que el imperio, los imperios, atemorizados por mi bizarra posición, me estudien, me observen y mantengan bajo la mira mis importantes decisiones y mis sabios, peligrosos comentarios. Que sean ellos antinecos. ¿Te ríes? Es lo que quiero. Nada temen tanto los imperios y los dictadores como el pensamiento libre. Si fuera anti-imperialista, estaría contra las “tendencias” que alguna vez me sedujeron en la vida. La Unión Soviética y la China de Mao fueron tanto o más imperialistas que los Estados Unidos.

Ni de a vaina seré anti nada. Aciertas al señalarme como rebelde. Quien comulgue con Thoreau tiene que serlo. Das en el blanco si me acusas de dudar de todo. La culpa es de Voltaire. La polémica me hace cosquillas. Ser anti me parece, como afirma mi título, ser casi nada. Un estudiante de la FER cerrando calles es antitodo y no es nada. Los muy despistados no se dan cuenta de que no deben destruir sin tener algo mejor con que reemplazar lo que destruyen. Sean rebeldes, sí, pero sin ser estúpidos. Deben planear, desear (por sus deseos los conoceréis). El mundo se vuelve anti. Miro indiferente su tonta transformación, pronto seremos antiyo. Entonces, pobre tú y pobre mundo.

Entiendo que un cañón sea anti-tanque, porque está diseñado, construido y usado para destruir al tanque que lo quiere destruir. Al comportarte como ese cañón, serás como los terroristas que se destruyen así mismos y destruyen a los demás porque el mundo se les antoja amenazante. Pero ¿a quién demonios quieren destruir? Me alejo de la destrucción lo más que puedo porque es, según Erich Fromm, amor a la muerte (necrofilia), una intensa y maligna fijación en la sangre. Prefiero cruzar a la calle de enfrente y pasear con los que creen en la biofilia. Los que dicen sí a la vida.

 

Por eso, cuando tú dices muerte, digo vida. Cuando invitas a la guerra te invito a vivir en paz. No seré siquiera antianti (suena a aplausos de chancletas como decía Demetrio Herrera Sevillano). Sin embargo los anti son legión, fáciles de arrastrar por políticos de poses altivas que retan a imperios decadentes. He allí otra razón: alejarme de la manada. Porque como dice Tito Piedra: «¿Estás con la mayoría? Es hora de revisar tu Coeficiente Intelectual».


fecha edicion
old id
679043
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América