Velocidad en cada jugada. Impulsos y ánimos enardecidos. "Vamos, chicos", gritaba el entrenador. "No se dejen", respondía la contraparte rival. El tiempo avanzaba para el campeón y se agotaba para el perdedor...
Cinco categorías en un solo gimnasio. Más de 200 chicos en torno a un solo deporte. Y fanáticos que encontraron en el Campamento de Verano Feliz una excusa para desatar sus más intensas pasiones en público.
Dejando estas incidencias a un lado, la acción de las finales en el Gimnasio "Gringo" de la Guardia pasaron a la historia con choques extremadamente cerrados.
Desde las 9 a.m. aparecía en escena la categoría Mini, comandada por niños de entre los 4 a los 9 años de edad.
Abriendo un paréntesis, sólo para aclarar, los equipos de la liga, indistintamente de las categorías, estuvieron divididos por colores que algunos consideraron que representaban la identidad de cada equipo.
Con esto se puede decir, que en la categoría Mini, el equipo celeste, basándose en la generosidad que representa su color, supo aprovechar el trabajo en equipo para derrotar al grupo amarillo, 10 canastas por 9 en cerrado partido.
Al término de este encuentro, los chicos de la categoría Infantil saltaron a la pista para definir el color que teñiría la copa. Sería el verde o el celeste. Sólo un punto les hizo falta a los celestes para que la jornada siguiera con la misma tonalidad, sin embargo, el verde se impuso esta vez al vencer 25-24 en un encuentro que fue muy reñido.
Caía el mediodía en medio de los dos finalistas de la categoría Pasarela. Negros y verdes se alistaban para su encuentro final. La pizarra empezaba a marcar una leve tendencia de superioridad en el equipo negro, que los estelares Cristopher Bartwait y Bryan White mantendrían hasta el final del partido, dejando a Álvaro Heilbron, Andrés Heilbron, James Grover y demás verdes con las ganas de saborear el primer lugar, luego de ser derrotados por pizarra de 43 a 34.
El último juego guardaba mucha ansiedad. Quizá por ser los chicos más grandes y por consiguiente, los más experimentados en el deporte de las canastas.
Una vez más, un equipo verde se coronaba, y una vez más por un punto de diferencia. La categoría juvenil quedaría en manos del equipo verde al derrotar a los celestes por pizarra 82-81; y no sería otro que Humberto Zambrano, del equipo campeón, el catalogado como el más valioso del torneo.
Así se despide el baloncesto veranero, dentro de un gimnasio que guardó en sus interiores a las próximas estrellas de la NBA.