Las autoridades de Colombia tienen detenidos a cuatro sospechosos de participar en el asesinato del abogado, humorista y periodista Jaime Garzón, aunque fueron arrestados cinco días antes del crimen, que conmocionó al país.
Los cuatro sospechosos, según la Radio Cadena Nacional (RCN), fueron detenidos el domingo 8 de agosto en un parque recreativo de la zona norte bogotana.
De acuerdo con la fuente, que citó a "investigadores" del crimen que confirmaron la información, los cuatro hombres preguntaron ese domingo, en repetidas ocasiones, a algunos empleados del parque si ya había llegado al lugar el periodista y humorista.
Luego, añade la versión, "preguntaron por una mujer allegada a la administración (del parque) y dijeron que Garzón tenía una cita con ella".
"Los vigilantes del parque y los empleados del mismo sitio llamaron a la Policía", que detuvo a los cuatro extraños y les confiscó una ametralladora y un vehículo que había sido previamente robado.
Por otra parte el ministro de Defensa, Luis Fernando Ramírez, y el comandante de las Fuerzas Armadas, general Fernando Tapias, rechazaron las sindicaciones de prensa sobre la presunta responsabilidad de un sector militar de extrema derecha en el asesinato del periodista y humorista político colombiano Jaime Garzón, baleado el pasado viernes en Bogotá.
Tras el crimen de agudo humorista por dos pistoleros en moto cuando se dirigía a su lugar de trabajo en la privada estación radial Radionet, editorialistas, columnistas de prensa y analistas han coincidido en atribuir la presunta autoría del asesinato a la extrema derecha.
Garzón había sido amenazado de muerte públicamente por el jefe de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha), Carlos Castaño, que lo acusaba se ser un "aliado" de las guerrillas izquierdistas.
Esa percepción de Castaño se debía a que el reconocido humorista era un abierto partidario de una solución negociada con la insurgencia, y además adelantaba labores humanitarias para lograr la liberación de civiles secuestrados por los grupos guerrilleros.
Sin embargo en un comunicado el comando central de las AUC negó la autoría del asesinato.