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Cuatro jugadores del mayor están en la cuerda floja


"El rancho se prendió" ayer en el Estadio Nacional Rod Carew y no a punta de madera sino por actos de indisciplina.
Así es, cuatro jugadores de la preselección mayor están en la cuerda floja y pueden ser separados del equipo que se prepara para el certamen eliminatorio de Arizona.
Aparentemente, los jugadores herreranos Audes De León, Héctor Avila, Giancarlos Alonso y Gertrudis Tello se fueron a jugar bola suave la noche del viernes sin permiso del director Carlos Heron.
"Estoy muy molesto", comentó el técnico. "Todavía no sé qué haremos".
Por su lado, uno de los involucrados, Avila, reconoció que salieron a jugar y que quizás si le hubieran pedido permiso al director se los hubiera dado. "Tú sabes que nosotros ganamos algo adicional en esa liga. Aceptaré la decisión que tomen", expresó Avila.
En tanto, el presidente de la Federación de Béisbol, Franz Wever, dijo que desconocía con exactitud qué pasó, pero que esperará lo que le informe el director.
A última hora se dieron diversas versiones sobre el partido de bola suave; una, que fue en Herrera y la otra, en la ciudad capital. Se esperan las sanciones.
Semblanzas: ¿Y los expedientes archivados? ¿Cómo espera enfocar este problema?
GD: Los retrasos en las salidas de los expedientes no siempre se dan porque haya un juez que quiera retener los expedientes. Puede haber casos de esos, sí, pero no siempre es eso. Es que hay un proceso definido en la ley, que establece pasos a seguir y la posibilidad de que los abogados puedan interponer recursos, incluso de que el propio interesado pueda interponer recursos. Voy a hacer un esfuerzo por actualizar los estudios que hay en torno a los factores que intervienen en la mora judicial. Aquellos procesos que se consideran de alto perfil fueron inventariados por la Corte bajo el presidente José A, Troyano, con el objetivo de tratar de estudiar si es que puede decirse que estos proceso están aguantados por alguna razón a las que son admisibles, es decir por el mismo ritmo. Precisamente porque son procesos de alto perfil demandan más debate y más análisis. Y eso también interviene en el tiempo en que demoran en salir. Pero tenga la plena seguridad que todos van a salir, haremos un esfuerzo para que ese momento no sea demasiado distante.
Semblanzas: Una de las condiciones básicas para que los países se desarrollen es la presencia de un sector judicial fuerte, sin embargo parece existir, en el tema económico, una incoherencia entre la responsabilidad que tiene el sector judicial y su bajo nivel presupuestario.
GD: Ese es un problema muy serio. Ya lo hemos comenzado a conversar con el Ministerio de Economía y Finanzas y que vamos a tener que ir enderezando. Parte del problema es que al órgano judicial a veces se le mira como si fuera otro ministerio. Y cuando el Ejecutivo empieza a aplicar medidas de contención, sin que se de un diálogo, un debate con las autoridades del órgano judicial, se nos imponen medidas de contención sin tomar en cuenta las características específicas del servicio que brindamos a la ciudadanía, y sin tomar en cuenta algo que es para mí de mayor trascendencia: este es un poder del estado, es un órgano del estado que por lo tanto merece un tratamiento distinto. No es posible que hablemos de independencia judicial, y que por el otro lado estemos sometidos en lo económico. Hemos tenido una magnifica experiencia de trabajo con el MEF a propósito de la discusión del presupuesto de funcionamiento y de inversión del órgano judicial para el año 2006, y a propósito de la elaboración del presupuesto plurianual, hasta el año 2009.
Semblanzas: En los últimos años ha sido creciente la participación de la sociedad civil en los debates más críticos de la sociedad. ¿Cómo evalúa Graciela Dixon este papel de fiscalización que la sociedad civil?
GD: Toda participación externa al poder judicial de quienes estén interesados en conocer cómo funcionamos, en coadyuvar a mejorar la manera como funcionamos, es positiva y debe ser admitida. Ahora bien, hay grupos legítimos de la sociedad que tienen críticas. Son organizaciones que agrupan un número plural de ciudadanos de distintos sectores de la población, y que es correcto que formulen su crítica, pero yo no estoy segura que sea bueno pensar que en ellos se reduce la sociedad civil. La sociedad es mucho más amplia y más heterogénea, que aquellos que han estado hablando en su nombre, a menos que el concepto "sociedad civil" sea el término para identificar a este colectivo de organizaciones que, como he dicho, legítimamente pueden y han venido señalando críticas. Pero hay otros sectores que quizás han sido menos beligerantes a través de los medios de comunicación, y no cuentan a su disposición con un periódico, ni tienen un financiamiento permanente o estable. A mi me han llegado representantes de esos sectores que también tienen una visión respecto a los problemas que confrontamos y por eso creo que es bueno que todo el mundo pueda opinar. Asi que no creo correcto reducir la sociedad civil a un colectivo específico que tiene una agenda específica, y que tiene una actividad o beligerancia específica.
Semblanzas: Cuando Joseph Donald Dixon, llegó a Colón a principios del siglo XX, miró largamente el lugar. Llegó en un barco grande junto a otros miles de antillanos para ser uno de los constructores del canal. No venía para quedarse, sino para trabajar y luego volver a su nativa Grenada. Pero aquel medio día, bajo un sol que picaba en la piel, con sombrero y una sonrisa de dentadura blanca y perfecta, no se imaginaba ni remotamente que casi cien años después una nieta suya ocuparía la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia, de un país al que lo había empujado el destino.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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