Cuba, el único equipo junto con el de Suráfrica y China que llegó al torneo sin jugadores que militen en las Grandes Ligas, dio toda una lección de fundamentos del deporte del béisbol para ganar al equipo plagado de figuras millonarias que era el favorito al título.
El equipo antillano, que eliminó venció a Venezuela, Puerto Rico y Dominicana para llegar a la gran final.
El partido tuvo dos fases muy diferentes con seis entradas en las que se vivió un gran duelo en la lomita del Petco Park de San Diego con los abridores Bartolo Colón por República Dominicana y Yadel Martí por Cuba. Ninguno de los dos permitió anotación y sólo en la parte baja de la sexta entrada, con el derecho Pedro Luis Lazo en el montículo por Cuba, Dominicana fabricó la primera.
Cuando todo parecía que estaba a favor de Dominicana, en la parte alta de la séptima entrada surgió el bateo oportuno y demoledor de Cuba para conseguir el racimo de tres anotaciones contra el relevista zurdo Odalis Pérez y Salomón Torres.
Gourriel anotó la primera para Cuba con rodado a segunda de Frederich Cepeda, Osmani Urrutia bateo sencillo al jardín central y Rydy Reyes logró la segunda para que fuese Carlos Tabares el autor de la tercera.