Cuba rechazó ayer la iniciativa votada la semana pasada en Washington que le permitiría adquirir alimentos y medicinas, porque la medida "no resolvería absolutamente nada", aseguró el diario oficial Granma.
"No resolvería absolutamente nada, ni (Cuba) puede aceptarlo, ni contaría con recursos para la adquisición de alimentos y medicinas en esas condiciones", señaló Granma en la primera respuesta oficial a la votación hace cuatro días en las cámaras de Senadores y Representantes de sendas iniciativas para suavizar el embargo impuesto a la isla hace 38 años.
Cuba "no estaría en condiciones de adquirir alimentos y medicinas mientras esté sometido a esa política de bloqueo y guerra económica que lo priva de recursos indispensables para ello", agregó Granma en un editorial que ocupa toda la primera plana.
Las dos iniciativas deben ser unificadas en un solo proyecto de ley a ser sometido nuevamente a votación en los plenos de las dos Cámaras, previo a su promulgación por el presidente Bill Clinton.
Aun si la iniciativa prosperara, indicó Granma, "es absolutamente imposible conciliarla con las demás leyes y enmiendas que integran el bloqueo".
Un "país que ha soportado tal carga y que ha sido afectado directa o indirectamente en más de 100.000 millones de dólares, no estaría en condiciones de adquirir alimentos y medicinas", añadió el texto.
No obstante, reconoció que la iniciativa congresional "refleja una toma de conciencia y el plausible propósito de poner fin a lo que en términos absolutamente jurídicos constituye un acto de genocidio".
"La privación de alimentos y medicinas a la población de cualquier país está prohibido terminantemente aún en casos de guerra", apuntó.
El jueves mismo, la Cámara de Representantes votó otra iniciativa para facilitar los viajes de norteamericanos a la isla. Sobre este punto, el diario del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal en la isla) señaló que defenderá el derecho de los norteamericanos "a conocer la verdad, viajar y ver de cerca con sus propios ojos a Cuba".
En lo interno, dijo que "no nos detendremos en la mitad del camino, llegaremos hasta el final en la batalla política en que estamos enfrascados" y reiteró el llamado a realizar el próximo miércoles en la capital "una gigantesca marcha" para demandar el cese "total del bloqueo genocida y la guerra económica".
El miércoles se conmemorará un aniversario más del asalto al cuartel Moncada, encabezado por Fidel Castro en 1953 para derrocar al dictador Fulgecio Batista y considerado la chispa que inició la revolución que triunfaría seis años después.
El régimen cubano ha movilizado al pueblo en una "lucha de ideas" contra Estados Unidos, desde que estalló el caso del niño náufrago Elián González, quien regresó a la isla en junio pasado después de una larga disputa político-legal entre La Habana, Miami y Washington.
Granma dijo que el regreso de Elián causó "gran satisfacción en nuestro pueblo" y fue una derrota para la "mafia anexionista" de Miami.
Pero advirtió que sería "imperdonable ilusión olvidar que lo peor y más difícil está por vencerse todavía".
Después del regreso de Elián, aseguró, "decenas y decenas de menores nacidos en nuestra tierra fueron trasladados a las costas de Estados Unidos, en riesgosas operaciones realizadas por contrabandistas de seres humanos" utilizando lanchas rápidas "o en rústicas embarcaciones".
Cuba culpa a Estados Unidos de ese flujo ilegal por mantener vigente la Ley de Ajuste Cubano que privilegia a los cubanos sobre cualquier otro inmigrante al facilitarles residencia y trabajo.