Decenas de miles de cubanos se concentraron ayer en una protesta organizada por el gobierno contra la política migratoria de Washington, a la que culpa de dramas como el protagonizado la semana pasada por un piloto cubano.
El presidente Fidel Castro encabezó la concentración frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos, en la llamada Tribuna Antiimperialista José Martí, construida a principios de este año durante la intensa campaña por el regreso del niño balsero Elián González.
Tras el comandante, cientos de miles de cubanos llegados desde varios puntos de La Habana abarrotaron el Malecón habanero, bajo el sol del Caribe, agitando banderas y coreando consignas patrióticas y antiestadounidenses.
Uno tras otro fueron subiendo al escenario diferentes oradores para exigir que se cambie la norteamericana Ley de Ajuste Cubano, de 1966, que concede el derecho a la residencia a los cubanos que logran pisar suelo estadounidense.
"Abajo la Asesina Ley de Ajuste Cubano, Viva nuestro invicto comandante en jefe", clamó Alexander González, uno de los jóvenes participantes en esta nueva demostración de la impresionante capacidad de movilización del gobierno comunista de Castro.
El gobierno cubano sostiene que esta ley fomenta los numerosos casos de salidas ilegales, incluidos los robos de barcos y aviones, como el llevado a cabo el martes de la semana pasada por el piloto Angel Lenin Iglesias, quien trató de llegar con su familia y unos amigos a EU.
Pero el pequeño avión fumigador en el que viajaban cayó al mar y murió uno de sus diez ocupantes, en el más grave incidente migratorio desde el regreso a Cuba en junio del niño Elián tras permanecer siete meses en Estados Unidos.