La norma de los directivos deportivos cubanos de no hacer ningún comentario sobre las deserciones se mantuvo una vez más dentro de la selección de fútbol Sub-23 que participa en el Preolímpico.
La deserción dejó al equipo con apenas once jugadores para continuar el torneo, y el jueves, tuvo que afrontar su compromiso con Honduras con apenas diez, pues su goleador resultó expulsado en el primer partido.
En este sentido, los preparadores físicos trabajan en la recuperación de todos los jugadores.