El Tribunal Internacional de Opinión (TIO) responsabilizó ayer al Estado colombiano de la matanza de siete personas y la desaparición de 25 más cometida hace un año en el puerto petrolero de Barrancabermeja por paramilitares y "miembros de las Fuerzas Armadas".
La sentencia de naturaleza moral fue emitida por nueve jueces de siete países de América y Europa que conformaron el jurado de esta organización no gubernamental con sede en Toronto (Canadá) para enjuiciar al Estado por el crimen múltiple.
En un fallo que fue leído por el presidente de dicho tribunal, el filósofo italiano Guilio Girardi, el jurado concluyó que hay "responsabilidad del Estado colombiano por acción en los acontecimientos que se consideran".
"La participación de miembros de las Fuerzas Armadas -Policía y Ejército- como integrantes justamente con civiles del grupo de personas que perpetraron los delitos que aquí se consideran ha sido repetidamente afirmada por los testigos", precisa la sentencia.
Los sacerdotes Joel Castro, Guido de Shrijver, Miguel López y Miguel Angel Sánchez, venezolano el primero, belga el segundo y españoles los otros dos, además del canadiense Pjhon Quigley, la alemana Christine Klissenbauer, la también española Inmaculada Valcarce y el dominicano Leovigildo Pineda integraron el jurado que dictó la sentencia.
La francesa Shopia Naura, que defendió la postura de que el Estado era responsable de los crímenes, actuó como fiscal en este juicio, al que el Gobierno de Andrés Pastrana no aceptó enviar a un representante defensor. Con la declaración de responsabilidad del Estado en la matanza, el TIO dio fin a tres días de investigaciones, peritajes y audiencias privadas y públicas en este "juicio moral", celebrado en Barrancabermeja, puerto fluvial y centro industrial en el nordeste del país.
El fallo fue dictado el día que se cumple el primer aniversario de los crímenes, atribuidos a las Autodefensas Campesinas de Santander y Sur del Cesar.
Este grupo de extrema derecha reafirmó su responsabilidad en un panfleto que distribuyeron ayer, sábado, y en el que indicaron que los 25 desaparecidos fueron muertos y sus cadáveres arrojados al río Magdalena, la principal arteria fluvial de Colombia.
La matanza y desaparición masiva fue perpetrada por unos cuarenta hombres que irrumpieron la noche del 16 de mayo de 1998 en barrios humildes de Barrancabermeja.
Los paramilitares debieron entrar y salir por vías que estaban bajo el control de tropas del Ejército y de la Policía, según lo denunciaron entonces los testigos, que reafirmaron la denuncia ante el tribunal moral. Un civil que está detenido y otros bajo orden de captura comparecen en la causa criminal correspondiente que abrió la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía General.
Otras nueve personas, miembros de la fuerza pública del puerto el día del asalto paramilitar, fueron vinculados por la Procuraduría General con una investigación disciplinaria que avanza en la fase preliminar.