El británico Stephen Cummings ganó ayer la cuarta y más larga etapa de la carrera Tirreno-Adriático, mientras que Zdenek Stybar conservó el liderato en la clasificación general.
Cummings atacó cuando faltaban 3.5 kilómetros para la meta y sacó una amplia ventaja.
Salvatore Puccio, del equipo Sky, superó al compañero de Cummings en Dimension Data, Natnael Berhane, para terminar segundo, a 13 segundos del británico, que necesitó más de seis horas para recorrer los 216 kilómetros entre Montalto di Castro y Foligno.
Stybar cruzó la meta junto con el pelotón y conservó su ventaja de nueve segundos sobre Damiano Caruso.