Primero superates los obstáculos del Comité Olímpico de Panamá (COP), la plata de solidaridad olímpica y luego la penoso situación de la Villa Olímpica.
Tú participación en Beijing es más que admirable, pues hicistes que el país despertara en la madrugada y viviera un bonita ilusión. Pero no fue sólo eso, lograstes avanzar a una segunda ronda que para los expertos era casi imposible tomando en cuenta las rivales que tenías.
Felicidades Yésica por tu sencillez y nobleza. Tus palabras me conmovieron, y decirte que te apoyábamos no era suficiente, por eso las declaraciones de tu padre y esposo llenaron ese vacío que en ese momento sentías.