El entrenador del Málaga, Joaquín Peiró, tuvo que suspender el entrenamiento de ayer de su equipo tras diversos incidentes y enfrentamientos entre jugadores, entre los que se encontraba el uruguayo Dario Silva. En estos incidentes se vieron involucrados Darío Silva, Pedro Contreras, Roberto Rojas, Sandro y el holandés Kizito Musampa.
En primer lugar se enzarzaron Rojas y Musampa, quien a continuación se enfrentó a Sandro, y posteriormente fueron Contreras y Darío Silva los que tuvieron un encontronazo, aunque los protagonistas restaron importancia a lo sucedido, que estuvo motivado por duras entradas entre ellos.
Musampa explicó que la gente "está motivada en el trabajo y quiere hacerlo bien", por lo que a veces existe "tensión", si bien aclaró que lo que sucede en el campo "se queda ahí".
Por su parte, Darío Silva, muy amigo de Contreras, señaló que "es la típica tensión que existe cuando se acerca un partido tan importante como el del Espanyol", y añadió que "no sucede nada" porque se trata de "situaciones normales".
La plantilla se entrenó en el anexo de La Rosaleda para preparar el partido del domingo con el Espanyol, una oportunidad para el Málaga de convertirse en líder de la primera división si consigue la victoria, y la Real Sociedad y el Celta no logran los tres puntos.
Darío Silva, que jugará contra el equipo que le trajo a España hace varias temporadas, aseguró que, si logra marcar un gol, lo celebrará, "porque gracias al Espanyol puedo estar en el Málaga y porque me llevo muy bien con su presidente.