El británico Darren Clarke se apoderó ayer de la cima del torneo de golf NEC Invitational, de par 70 y dotado con 6,0 millones de dólares en premios, al tarminar la tercera ronda con una tarjeta con 66 golpes, cuatro bajo par.
Clarke acumula en tres fechas 201 impactos (-9), para superar al estadounidense Johathan Kaye (-8).
El también estadounidense Tiger Woods, número uno del mundo, se encuentra en cuarto puesto luego de haber entregado un cartón con 67 golpes (-3), para totalizar 204 (-6) en tres jornadas. Los argentinos Angel Cabrera y Eduardo Romero culminaron la tercera vuelta con un total de 206 (-4) y 212 (+2), respectivamente.
En el receso intermedio casi pudieron saborear el sabor de la victoria.
Nash y Canadá logró hacer apretar los tornillos sueltos en el tercer tiempo. Después de fallar varios intentos, Canadá dominó en una misma secuencia con un par de rebotes ofensivos.
Cuatro puntos de Gregory Newton y dos de Jefrrey Swords precedieron al primer pase de fantasía de Steve Nash que Jesse Young convirtió en una canasta para acercar a Canadá a dos puntos (61-59).
De inmediato, Peter Guarasci acertó dos tiros libres para empatar el marcador a 61, cuando restaban 2:26 por jugar en el parcial.
Al mismo tiempo, los canadienses apretaron la defensa y no hubo anotación hasta cuando retaban 41 segundos por jugar en el tercer cuarto con dos tiros libres de Novell Thomas, para darle la primera ventaja a Canadá desde que la pizarra estuvo 7-5 a su favor en el primer parcial.
En adelante, Uruguay hizo todo mal todo lo que le salió bien en la primera mitad. Los pupilos de García tomaron tiros apresurados y se les cerró el perímetro desde la línea de tres, que había destacado la ofensiva uruguaya en la primera mitad del encuentro.
El base Carlos Arroyo anotó seis de sus doce puntos en los últimos siete minutos del partido para mantener una ventaja cómoda, a pesar de la oportuna ofensiva de Omar Quintero, para asegurar el pase de Puerto Rico a la segunda ronda al vencer a México por 92-70.
El combinado mexicano mostró coraje, pero no se vio tan organizado como en las victorias frente a Uruguay y Argentina, lo que se combinó a la efectividad de la ofensiva puertorriqueña, aunque sufrió bajones significativos cuando entraba la segunda escuadra del banco.
Islas Vírgenes nunca estuvo cerca de estar cerca ante la selección estadounidense, pues estos dominaron de principio a fin para imponerse por 113-55, una diferencia de 58 puntos que deja de manifiesto el abismo existente entre las dos selecciones.