El púgil mexicano-estadounidense Oscar de la Hoya, campeón superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), exigió a su futuro oponente, el también descendiente de mexicanos Fernando "Feroz" Vargas, que le tenga más respeto y mida sus palabras ofensivas.
En declaraciones ofrecidas ayer jueves al diario La Opinión de Los Angeles, De La Hoya confesó que estaba muy molesto por los fuertes ataques verbales que ha sufrido de parte del equipo de Vargas, quien asegura que la lesión del "Golden Boy" es sólo un pretexto para tener más tiempo de preparación.
De la Hoya y Vargas, titular de la categoría en la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), debían enfrentarse inicialmente el 4 de mayo en Las Vegas (Nevada), pero el compromiso fue aplazado hasta el 14 de septiembre en el mismo escenario, debido a que De la Hoya sufrió una seria lesión en su mano izquierda.
Desde entonces Vargas ha insistido en que De la Hoya pospuso el combate por miedo a enfrentársele, a lo que el campeón CMB respondió que "ningún peleador tiene miedo, como dicen por ahí que yo lo tengo, pues de ser así no hubiera abrazado este deporte como mi modus vivendi".
"La realidad es que me lesioné la mano durante un entrenamiento y no quise llegar en desventaja a este combate tan importante", dijo De la Hoya al diario angelino. Acerca de su opinión sobre Vargas apuntó que "hablar por hablar no necesariamente te hace poderoso. He aprendido que hay que intimidar al enemigo arriba del ring y no menospreciándolo". "Mi motivación es vencer a Vargas de la manera más clara posible, y por eso a partir de este momento no escucharán de mí palabras ofensivas hacia él", subrayó.
Campeón mundial en cinco categorías diferentes, De la Hoya indicó que estará tres semanas en recuperación, como se lo prescribió el doctor Tony Daly, quien le operó por segunda vez en la misma mano, luego de que en noviembre fuera sometido a una operación artroscópica para repararle los cartílagos.
"No obstante, personalmente tomaré otras tres para que no exista ninguna duda de que quedaré bien, pues debo vencer a Vargas para luego enfrentar a (Félix) Trinidad y (Shane) Mosley en marzo y mayo del 2003", manifestó. Confesó que sufrió uno de los momentos más amargos de su carrera cuando se le presentó la lesión, y que llegó a creer que el boxeo se había terminado para él.
"Se me vino el mundo encima. Ese momento amargo no se lo deseo a nadie. Creí que había terminado mi carrera, pues todo iba bien y la confianza imperaba en mi campamento", expresó De la Hoya, e indicó que la lesión ocurrió cuando golpeó la cabeza del sparring cubano Julio García. El reconocido doctor Tony Daly, quien ha estado envuelto en el deporte de fistiana desde hace muchos años y operado a otros boxeadores famosos, enfatizó que la carrera de De la Hoya no corre peligro.
"Lo que sucedió con De la Hoya fue que no tuvo suficiente tiempo de reposo y se metió de lleno al gimnasio. Después de la operación en noviembre pasado no seguí paso a paso su rehabilitación, y por eso asumo que se lesionó la mano", dijo Daly, quien en el pasado atendió a Marvin Hagler, Tommy Hearns, "Sugar" Ray Leonard, y actualmente a De la Hoya y Floyd Mayweather Jr.
"Cuando termine su terapia, Oscar usará un sujetador metálico para que pueda entrenar sin problema, y por ello no tengo ninguna duda de que quedará listo para su pelea del 14 de septiembre", subrayó el facultativo. Por su lado, en declaraciones al mismo diario, Vargas comentó que cuando enfrente a Oscar de la Hoya no necesitará jueces, pues confía en un triunfo por nocáut.
"No (decían) que Floyd Mayweather Jr. era muy rápido? José Luis Castillo lo hizo ver como un monigote, pero lamentablemente los jueces, que estaban ciegos, le robaron la victoria. Eso no sucederá conmigo ante De la Hoya, pues no le daré esa oportunidad", señaló.
"Mayweather ganó porque es peleador de Bob Arum y él tenía controlados al réferi y a los jueces, pero para mi combate, y como también De la Hoya es de Arum, exigiremos un jurado totalmente neutral y un réferi de categoría", sentenció Vargas.
De la Hoya convertirá al Feroz en un gatito
He aprendido que hay que intimidar al enemigo arriba del ring y no menospreciándolo.