Hoy será un día de controversias. Unos vieron ganar a Oscar De La Hoya, otros a Shane Mosley; sin embargo la realidad es una, los tres jueces dieron vencedor a Mosley, lo demás es puro cuento.
La revancha, ni el mismo De La Hoya la quiere, pues es su segunda derrota con el mismo boxeador. Es mas, había dicho que si perdía se retiraba. De La Hoya ganó 17 millones de dólares y Mosley sólo 5, pero aún así un tercer encuentro no sería tan atractivo, hablando publicitariamente.
Hoy es probable que el equipo que dirige al "Golden Boy", presente una apelación a la decisión ante la Comisión Atlética de Nevada, para que haga una investigación, aunque ya el organismo rechazó cualquier intento por cambiar el resultado.
Las Vegas, considerada la capital de las decisiones controversiales, en esta ocasión pudo salvar su honor y hoy sólo algunos incrédulos seguirán dándole la pelea a De La Hoya.
No puede ser que los tres jueces vieron ganar a Mosley por el mismo puntaje (115 a 113). Eso quiere decir que ellos estaban concentrados viendo una misma pelea y nunca estuvieron influenciados por el aspecto latino.
Obviamente hay quienes pueden discrepar sobre el resultado, pero como en todo deporte donde intervienen los árbitros, sus fallos son apreciaciones y se deben respetar.
Sin embargo, algunas de las estadísticas recopiladas del "Súper Combate" del año dicen que De La Hoya conectó 221 golpes por 127 de Mosley, metió 106 directos por 33 de su rival y colocó 115 golpes potentes por 94 del nuevo campeón del mundo.
¿Entonces cómo pudo perder? ...Simple le faltaron ganas y se dejó robar la iniciativa, esto cuenta mucho más. Hay otro punto en controversia y es que Mosley se mostró muy sorprendido con el resultado. Pero eso fue al final del combate, y eso ya no cuenta.
De La Hoya, además de perder su imagen de supercampeón y casi invencible, dejó en el camino los cinturones superwelter del Consejo y la Asociación Mundial de Boxeo.
La agencia de noticias EFE resumió así: "Mosley, que tenía perdida la pelea hasta el noveno asalto utilizó los últimos tres para darle al vuelta a las cartulinas y recuperar de nuevo su condición de campeón y verdugo del "Niño de Oro".
AP comentó: "Mosley resultó el contendiente más decidido y rápido. Se impuso en el intercambio de golpes y logró mantenerse a una distancia prudente del gancho izquierdo usado por De La Hoya para noquear a sus últimos dos oponentes".
AFP relató: Para la altura del octavo cuando Mosley se sabía abajo en las tarjetas y trató de forzar la pelea en la zona interior, táctica que le dio buen provecho, pues logró ablandar la guardia de De La Hoya.
Hoy aunque se hable que Las Vegas, es la capital de la trampa y que algunos no estén convencidos con el resultado, la realidad es que hay un nuevo campeón y que no hay, al menos en esta ocasión, lugar a especulaciones en el fallo, pero sí para el comentario.