El presidente argentino Fernando de la Rúa recomendó ayer a la ciudadanía "no parar" el próximo viernes, cuando se cumpla la huelga general de sindicatos opositores, con el argumento de que se debe "seguir trabajando para sacar a la Argentina adelante".
"A la hora de hacer el balance, recuerden la gravísima situación en la que el Gobierno (socialdemócrata) encontró el país con 10.000 millones de pesos (igual en dólares) de déficit fiscal y la quiebra de los sectores productivos", dijo el primer mandatario al hablar en una convención del Rotary Club.
Casi la mitad de los dirigentes y gremios nucleados en la Confederación General del Trabajo (CGT) y la totalidad de los estatales y docentes organizados en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizarán el viernes la segunda huelga de 24 horas desde que asumió De la Rúa, para rechazar la política oficial de ajustes presupuestarios.