Maravillado, el mundo observa cómo en Pekín, sede de los Juegos Olímpicos, se levantan suntuosos coliseos. A 192 días para el inicio de los Juegos, el conflicto del Comité Olímpico de Panamá parece complicarse.
Si seguimos suspendidos, de nada serviría que la selección de fútbol Sub-23 consiga una hipotética clasificación; que Alonso Edward, Irving Saladino y Bayano Kamani hayan dado lo mejor; que el tritón Edgar Crespo consiga la marca exigida ni que nuestros luchadores y pesistas vayan a eventos clasificatorios para los Juegos Olímpicos. Señores, no echemos por la borda el esfuerzo de los atletas.