La ceremonia de apertura de los IX Juegos Deportivos Centroamericanos resultó todo un espectáculo de luces, música, vítores, abucheos y fantasías. El Estadio Rommel Fernández deslumbró. Nacionales y extranjeros sólo tuvieron palabras de elogios para el remozado coliseo juandieño que recibió la visita de unas 15 mil almas.
Un emocionado Irving Saladino fue ovacionado una vez su nombre fue anunciado, pero la nota discordante de la velada la puso el presidente de la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA), Melitón Sánchez, cuya presencia molestó al público que lo abucheó en cada una de sus intervenciones.
“Me siento orgullosa de estar aquí, estoy muy emocionada y contenta, no tengo palabras para describir lo que siento, este (portar la antorcha) es uno de los mayores honores que se puede recibir”, expresó la nadadora Eileen Coparropa, quien fue abanderada por Panamá en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, Sídney 2000 y Atenas 2004.
Coparropa, la leyenda del baloncesto Davis Peralta, el ex grandes ligas Ramiro Mendoza, el nadador César Barría y el legendario boxeador Roberto “Mano de Piedra” Durán, fueron los encargados de portar la antorcha y encender el pebetero que dio vida a esta IX Edición de los Centroamericanos, en la que Guatemala –líder del medallero histórico- es el gran ausente.
¡Durán, Durán...! Las muestras de cariño de la gente hacia “El Cholo” no se hicieron esperar, una vez este apareció en la nueva pista de poliuretano del Rommel.