Hay historias de película que en la realidad encuentran cabida. Así le sucedió a Georgina Rodríguez, una chica con una vida normal, hasta que Cristiano Ronaldo, acostumbrado a salir con famosas modelos, se cruzó en su camino.
Georgina laboraba como cualquier mortal más para suplir sus necesidades. Cualquier trabajo era bienvenido, bien fuera como niñera en Londres o como vendedora de una reconocida marca en Madrid. En su vida no había privilegios y su familia no era la más unida (sus padres se separaron). Pero un día CR-7 entró a la tienda donde trabajaba, cúpido hizo de las suyas y entonces Georgina Rodríguez pasó a ser un nombre conocido en casi todos los rincones del mundo.De vendedora a madre de un hijo de Cristiano Ronaldo
Georgina Rodríguez llevaba una vida anónima hasta que un día CR-7 se cruzó en su camino. Entonces su vida cambió para siempre.