El flamante proyecto que encabeza el portugués José Mourinho en el Real Madrid, con el reto de devolver el prestigio perdido en Europa y acabar en España con la hegemonía del Barcelona en Liga, arranca hoy en Mallorca, ante un nuevo equipo dirigido por Michael Laudrup, que tiene la difícil tarea de igualar la brillantez de la pasada temporada.
El estadio de Son Moix, esta temporada llamado Iberostar Estadio, centra los focos ante el esperado estreno oficial del Real Madrid de Mourinho. Los primeros pasos de un equipo en formación ante un rival que ha perdido a gran parte de las que eran sus señas de identidad.
Porque es Laudrup, precisamente, y en contra de sus deseos, el gran referente de un Mallorca descalabrado, con bajas de jugadores decisivos, como Aritz Aduriz, Borja Valero y Felipe Mattioni, y sólo dos fichajes, el argentino Fernando Cavenaghi y el holandés Jonathan De Guzmán, además de los brasileños Edson Ramos y Joao Victor, que superaron una prueba antes de estampar su firma.