El director técnico de Brasil, Luiz Felipe Scolari, criticó el juego "de lujo" de su equipo después que los tetracampeones necesitaron un dudoso penal de último minuto para vencer ayer 2-1 al modesto elenco de Turquía en la Copa Mundial de fútbol.
Aunque contento con la marcación brasileña, la que según dijo su equipo normalmente hace mal, y la forma en que se recuperaron tras sufrir un gol en el tiempo de descuento del primer tiempo, a Scolari no le gustaron nada los remates imprecisos de sus delanteros.
El ataque llamado "Tres erres" -que componen Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo- decepcionó al técnico después de fallar oportunidades claras de gol. "Jugamos con demasiado lujo, tratamos de pisar la pelota, parecía que queríamos anotar un gol en forma elaborada", dijo Scolari.
De acuerdo con el diario, pese a los errores de la selección y del árbitro, la victoria brasileña fue "justa". "Brasil garantizó sus primeros tres puntos con mucho sacrificio y con la ayuda del árbitro, pero la hinchada vibró de la misma manera", concluyó el diario.