El gobierno de Ecuador puso en vigencia el martes el estado de emergencia en siete poblaciones rurales afectadas por la ceniza expulsada por el volcán Tungurahua, cuya actividad se ha incrementado desde el fin de semana.
El presidente Gustavo Noboa instruyó a sus ministros de Obras Públicas, Salud, Vivienda y Agricultura a que "dispongan la ejecución inmediata de las acciones que fueren indispensables para 23,000 campesinos residentes en las zonas más vulnerables.
La Defensa Civil informó que cerca de 36,200 hectáreas de cultivos están cubiertas de ceniza, "y se estima que en algunas partes hay acumulado un promedio de cinco centímetros de espesor".