Gran algarabía se produjo cuando todavía faltaban unos 800 metros de la recta final, aplaudiendo y gritando ¡Perú, Perú!, cuando Deepak, cruzó el disco y se impuso en el XXVI Gran Premio Asociación Latinoamericana de Jockey Clubs, realizado en el hipódromo de Monterrico.
La gente festejaba el triunfo del caballo estadounidense que representó a Perú. El hijo de Pikepass fue el gran héroe, fue el protagonista exclusivo, ninguno le complicó el trayecto.