Los presidentes y jefes de estado de la Unión Europea y América latina firmarán durante la cumbre de la próxima semana un documento con políticas para erradicar o reducir drásticamente la producción y consumo de drogas en ambas regiones.
El acuerdo tendrá como base cuatro pilares fundamentales: consumo, prevención, recuperación de adictos y combate a crímenes vinculados con el narcotráfico, dijo José Antonio Soares, de la cancillería brasileña, en una entrevista con el diario Jornal do Brasil.
"El acuerdo refleja una uniformización del lenguaje entre las naciones y no impide que se continúen haciendo gestiones bilaterales", dijo Soares. El acuerdo formará parte de la denominada "Declaración de Río Janeiro", que será emitida por los jefes de estado y de gobierno, o sus representantes, de los 48 países que integran los bloques regionales. La embajadora brasileña María Celina Rodrigues, coordinadora del evento, dijo ayer que solamente los jefes de estado y de gobierno de Gran Bretaña, Irlanda, Guatemala y Jamaica no participarán del encuentro y mandarán representantes.
Según Soares, la elaboración del acuerdo sobre drogas requirió de tres reuniones previas, durante las cuales se logró una definición de cuales son los países productores y cuales son los consumidores.
"Ahora se sabe que Europa es la gran exportadora de drogas sintéticas como el éxtasis. Por lo tanto ya no existe ese intercambio de acusaciones entre países, de que uno estaría produciendo para que otros consuman". dijo. Para Soares, el acuerdo no entra en conflicto con la política de combate a las drogas impulsada por Estados Unidos, que "incentiva el desarrollo de culturas agrícolas alternativas en países como Colombia".
Según el diplomático, la diferencia estriba en la prioridades establecidas, ya que los estadounidenses establecen inversiones masivas en campañas preventivas, mientras que el tratado de la cumbre prevé igualdad de inversiones en los cuatros puntos fundamentales.