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Déjame morder esa manzana

“El puritanismo es temer que alguien en algún lugar del mundo esté siendo feliz” Salman Rushdie


No imagino un mundo más saludable, ordenado y tranquilo que el soso, insípido y aburrido en el que hubiesen vivido Adán y Eva si no hubieran conocido el sexo (y, por supuesto, si fuese verdad la maravillosa fábula del Libro de los libros). Bendita serpiente, intrigante y arrepinchosa. ¿Se imaginan? De no haberlos inducido al pecado, no hubiéramos existido nosotros, jamás habríamos aterrizado en este Istmo de salsa y candunga, de politiqueros, saltimbanquis, banqueros y bolibundios; tierra querida de pacos, de manes y guiales; de lambones y vivales, de pacieros y runchos; de alegría y vacilón; de gracias, desgracias, envidia, caridad, truenos y días azules.

Me da coraje pensar en el insípido mundo de Adán y Eva… sin sexo.

Y además, ese cándido, insoportable e impúdico camisón sin un excitante hueco, de la nefelibata castidad. Valiente cosa, ¿no?, permanecer “puros” y “limpios de pecado. Pobrecitos, y encima condenados a ser eternos. ¡Caraxo! No imagino a nadie soportando un aburrimiento de seis meses sin discusión, ni ganas de explorar, sin televisión, sin maldad y sin sexo, contimás una eternidad. Hasta el mismísimo Dios se hubiera tirado de cabeza en uno de sus agujeros negros.

 

Me parece la gran pendejada renegar de los placeres de este mundo. ¿Habrá algo más sabroso que una cerveza al salir saltando de la arena caliente de la playa? ¿Qué puede ser más incitante que un toque de pie bajo la mesa de la amante del ministro fulano de tal? ¿Qué puede ser más romántico que el beso de una pareja al amanecer en un muelle solitario?

Alguno argumentará que no envejecerían. ¿Y quién diablos asegura que envejecer es una calamidad. La vejez tiene parecidas desventajas que la juventud. Y siempre nos queda lo bailado. La vida y su duración parecen seguir un plan muy práctico. Al llegar a los noventa, tu arrugado mundo no ofrece muchas recompensas, entonces es claro que mejor es el mutis. Mientras dura la vida está bien. Claro que estamos desconflautando el asunto llevados por los excesos, pero por lo que a mí respecta, me iré antes de la hecatombe y me llevaré mucho del mundo: desde la sombra de un corotú, hasta unos cuantos impúdicos y sabrosos abrazos de mujer. Si yo hubiera sido Adán, no le hubiera dado un mordisco, me hubiera comido hasta las pepitas de la manzana.

Se me olvidaba, nefelibata quiere decir: extraviado por las nubes.

 

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477885
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América