Realmente me han hecho salir de casillas con todo ese alboroto intervencionista sobre las decisiones de uno.
Y entonces, para que no me agarren desprevenido, publico ahora mi testamento sobre mi cuerpo, alma y espíritu, para que ningún despistado vaya a atreverse a decidir qué hacer con ellos según su creencia, no la mía; según su ley, no la mía ; según su miedo, no el mío.
Mi familia ya lo sabe desde hace mucho, y para que a nadie se le ocurra interferir en sus decisiones cuando -si acaso les toque- lo dejo ahora sentado, y en sonante estado de consciencia y vigilia, que si algún día me tocara estar en tal estado de coma vegetativo, de manera inconsciente que no me pueda expresar con claridad, por más de tres semanas conectado a aparatos que me impidan morir del todo, sepan todos lo que los míos ya saben: ¡me desconecten y me dejen en paz!
Ningún gobierno, ninguna religión, ninguna filosofía, ninguna ley ??" escrita o subentendida - tiene autoridad sobre mi espíritu, ni sobre mi alma, ni sobre mi mente, ni sobre mi cuerpo. Yo hago con ellos lo que me dé en ganas y si tengo algún día que rendir cuentas a algún Dios que piense lo contrario eso será entre Él y yo. Por supuesto que de antemano acepto todas las consecuencias.
Han montado un verdadero circo mediático sobre la miseria de unas personas que venían padeciendo un auténtico calvario y eso es inadmisible. A millones les gusta revivir del dolor ajeno y muchos han ganado dinero explotando ese gusto generalizado por el sufrimiento y el martirio que no son suyos. Los abomino.
"Hace pocos años nos enteramos por los diarios de que el famoso científico Stephen Hawking (tal vez no tan conocido por el gran público por sus descubrimientos, como por la fuerza de voluntad con que ha trabajado toda su vida a pesar de padecer una terrible enfermedad que habría reducido a cualquier otro a un vegetal) ha hecho un anuncio poco menos que sensacional. Cree que cometió un error al enunciar en los años setenta su teoría de los agujeros negros, y se propone a aparecer ante un consejo científico para proponer las enmiendas oportunas.
Al que practica la ciencia, esta actitud no le parece nada excepcional, si no es por la fama de que goza Hawking, pero creo que habría que llamar la atención de los jóvenes de todas las escuelas fundamentalistas y no confesionales sobre este episodio para reflexionar sobre los principios de la ciencia moderna..." (Humberto Eco)
Reflexionar sobre la necesidad que tenemos todos hoy día de no seguir confundiendo ciencia con tecnología, independencia con libertad y esta con libre albedrío.
Una cosa es que uno pueda decidir seguir con el dolor propio, que uno pueda escoger vivir dependiente de un(os) aparato(s) artificial(es), y otra muy distinta es que otra persona decida que yo deba vegetar sin tener ninguna participación activa en la vida, ni mucho menos cuando no pueda expresar consciencia de saber que eso está pasando y/o que yo pueda demostrar anuencia con eso.
Cualquier persona, según su comprensión de la vida, puede o no estar de acuerdo con lo anterior, pero pretender imponer sus ideas sobre las de otro, creer que su verdad sea la verdad absoluta, no es nada menos que fundamentalismo y soberbia.
Mejor dejen al padre y al hijo cuidar de sus vidas como mejor les parezca, hasta donde no interfieran en las vidas ajenas, y todos estaremos en paz. Que los medios de comunicación social dediquen su atención a las reales necesidades de la sociedad.
Sublime lección le dio la vida y la muerte de Eluana Englaro al senado italiano que, reunido para decidir sobre la vida ajena, recibió la noticia de su muerte. Estos políticos no hacen una sesión extraordinaria para solucionar el gran problema del hambre, que mueve decenas de millares de africanos a enfrentar el mar, en su dirección, pero se reúne para pretender obligar a un padre a mantener a su hija muerta-viva, o mejor dicho, en estado de coma irreversible. ¡Es un absurdo!
Panamá, 09/02/09.