Las respuestas de Jaime Penedo a las preguntas que usted le formuló son el mejor mensaje que puede ser enviado a una juventud que pareciera estar más y más apartada de los valores éticos, morales y espirituales.
Penedo no buscó excusas, a pesar de que existe suficiente campo para aducirlas, asumió la total responsabilidad de un hecho, en el que, por lo menos, había una responsabilidad compartida. Además, le pidió a la juventud que controlase las emociones en todo momento y lugar, independientemente de lo que las origina, para evitar la violencia que nos azota y que se está convirtiendo en un estilo de vida en nuestro país.
Pero, esas respuestas de Penedo fueron posibles debido a la forma como se estructuraron las preguntas, apuntando al lado humano del incidente y su relación con los valores éticos, morales y espirituales.
Estoy convencido de que en esos valores radica nuestra mayor fuerza y las posibilidades reales de resolver nuestros problemas; que éstos son un don que nos eleva de las rutinas diarias y nos enseña a asumir responsabilidades; y que debemos practicar actos de contricción, de entendimiento y visión, de cuidado y respeto entre los unos y los otros.
Felicitaciones a usted por un trabajo bien hecho y a Jaime Penedo, mi admiración y respeto.
Fernando Manfredo Jr.