En los últimos años, muchos han sido los cuestionamientos que ha recibido la Federación de Fútbol de Panamá. Algunos seguidores de este deporte opinan que los miembros de la federación están lucrando con los avances que últimamente ha tenido Panamá.
Para aclarar algunas dudas al respecto, conversamos con Arturo Doratti, quien fue miembro de la federación de fútbol de Panamá en 1998 y que es un dedicado dirigente de esta disciplina.
Doratti comentó: "A Ariel Alvarado, máximo regente del balompié criollo, le ha tocado la gran suerte de estar a cargo de la federación en un momento en que la FIFA y la empresa privada están apoyando a este deporte".
Este dirigente comentó que en la época en la que él era secretario general, bajo el mandato de Rogelio Paredes, había muchas limitaciones y -ellos- muchas veces, tenían que meterse la mano en el bolsillo para subsanar algunos compromisos, cosa que ahora no sucede.
"Son tiempos totalmente diferentes; antes la empresa privada no creía en el fútbol, ahora sí, pero eso se debe al trabajo que nosotros hicimos", sentenció Doratti.
Agregó que del balompié no se puede vivir en este país, porque hace falta infraestructuras y es un deporte en el que, a su juicio, hay que hacer mucha inversión.
Sinceramente, pienso que los dirigentes que están a cargo del fútbol no están lucrando, pero lo que sí es cierto es que tienen más apoyo para realizar sus labores: la FIFA otorga 250 mil dólares, dinero que es para los programas de desarrollo.
Subrayó que los gastos que tiene el fútbol son muy altos, y que los recursos que se generan se invierten rápidamente: "Cuando hay eventos internacionales hay que comprar pasajes, los cuales son caros; también hay que asegurar a los jugadores y realizar otra serie de trámites.
Siempre los pactos con la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) son buenos, indicó Arturo Doratti, porque -según él- traen algunos beneficios para el país. "Panamá ha salido bien parado de los acuerdos que ha tenido con la FIFA, por ejemplo, cuando avanzamos por primera vez a un mundial juvenil, fuimos sede de ese premundial; eso se logró por un acuerdo", manifestó.
A juicio de Doratti, dirigente del Deportivo Italia, club que actualmente no está afiliado a los federados, les gusta permanecer en el poder para poder salir en televisión y, de esa manera, mantener un prestigio en nuestro medio.
"Creo que más que el dinero es la fama la que hace que los dirigentes del balompié quieran mantenerse, por mucho tiempo, en el poder; eso no tiene nada de malo, siempre y cuando realicen el trabajo que se les ha encomendado", sentenció.
La falta de canchas es, según Arturo Doratti, uno de los motivos por el cual el balompié istmeño no ha crecido lo suficiente. Instó a Ariel Alvarado, jerarca del balompié istmeño, a enfocarse un poco más en este problema.
"Nuestros dirigentes deben crear las condiciones para que los futbolistas se desarrollen, de lo contrario no lograremos muchos éxitos a nivel internacional", añadió.
Indicó que el Proyecto Gol, ubicado en Penonomé, no cubrirá las necesidades que tiene este deporte, el motivo es la lejanía; él opina que tienen que construirse más estadios en la capital y en los principales lugares del país.