El lanzador panameño Randall Delgado está cerca de volver al bullpen de los Diamondbacks de Arizona, aunque antes debe realizar un par de salidas más en Ligas Menores.
En su primera asignación de rehabilitación en Clase A esta semana, el santeño alcanzó una velocidad 93 mph, que lo hace verse como el lanzador dominante de la temporada pasada.
De hecho el técnico Torey Lovullo admitió que extraña al panameño, un relevista que puede aportarle versatilidad al equipo.
"Él es uno de esos chicos que no valoras como debes hasta que no está cerca. Esa versatilidad te da tantas opciones. Es un chico diferente", manifestó Lovullo en declaraciones a Arizona Central.
Delgado no pudo completar la pretemporada debido a una lesión en el oblicuo. Cuando comenzó una asignación de rehabilitación por esa lesión en abril, no lució bien. La velocidad de sus envíos rondaba por 80 mph. Terminó recibiendo una inyección de cortisona en el hombro y, después de un periodo prolongado de inactividad trata de volver a la acción.
"De hecho, la última vez nada estuvo mal con él, pero las cosas no le salían. Entonces sentimos que debíamos detenerlo y dejar que comenzara de nuevo. Cuando lo miro, se ve muy saludable. La última vez no lo estaba", agregó Lovullo.
El martes, con Visalia Rawhide en Clase A, Delgado trabajó la sexta entrada, solo permitió un imparable y ponchó a dos rivales. Es rápida participación le permitió acreditarse el triunfo.
En 2017, Randall acumuló efectividad de 3.59 y recetó 60 ponches en 62.2 entradas de labor.