El tenista paraguayo Ramón Delgado dio ayer la primera gran sorpresa en la competición masculina del Abierto de Estados Unidos de tenis al vencer por 6-4, 6-7 (3), 4-6, 7-6 (7) y 6-4 al francés Sebastien Grosjean, noveno clasificado.
Delgado, de 26 años, con su potente servicio y golpe de derecha, apoyado con las subidas a la red, ganó la primera manga para mostrar a Grosjean que estaba listo para la batalla y no iba a ser un rival fácil.
Sin embargo, la calidad del francés hizo que la segunda se decidiese por la muerte súbita, que cayó del lado del jugador europeo, que se recuperó física y mentalmente para ganar con mayor facilidad el tercero.
Pero cuando todo parecía que estaba a su favor para ganar el partido, Delgado surgió de nuevo con su mejor tenis desde el fondo de la pista y subidas a la red para llevar el cuarto set al "tie break" que lo ganó por 9-7 y forzar el quinto con Grosjean hundido mentalmente después de haber tenido a su alcance el triunfo.
Todo lo contrario sucedió con Delgado, que volvió a jugar convencido que podía conseguir la victoria y lo hizo con su mejor tenis al mantener su servicio, asegurarse las subidas a la red y restar bien al saque de Grosjean que no pudo mantenerlo para perder el partido.
El suizo Roger Federer habló de Juliette, la vaca que recibió como regalo tras su victoria en Wimbledon este verano. "Mi vaca está bien. Está en los Alpes. He preferido dejarla allí que traerla conmigo. Pero puedo pasarla a ver cuando quiera", explicó Federer.
La belga Kim Clijsters, instalada en el número uno de la clasificación de la WTA, ya no pasa desapercibida por las calles de Nueva York. "El sábado incluso me reconoció un taxista, pese a que vestía de civil y no llevaba mis raquetas. El año pasado podía pasear por Times Square sin llamar la atención. Me parece que ya no es posible".
La joven (16 años) y hermosa jugadora rusa María Sharapova pudo constatar que, pese a la atención cada vez mayor que suscita entre la prensa, aún no tiene el tirón de las jugadoras consagradas. Así, el domingo, después de que unos 30 periodistas asistiesen a las conferencias de prensa de las belgas Justine Henin-Hardenne y Kim Clijsters, sólo tres de ellos se quedaron en el local para escuchar a María.