Randall Delgado dejó ayer claro que podría seguir sin problemas con el rol de abridor con los Diamondbacks de Arizona, luego de implantar su segunda mayor marca de ponches de su carrera.
Y es que Delgado volvió a lucir grande desde el montículo, al dominar en esta ocasión a los Piratas de Pittsburgh con ocho ponches.
El orgullo de Los Santos tuvo una buena salida, al permitir solo cinco imparables y una carrera, en 5.2 episodios.
Delgado aceptó su única anotación en la cuarta entrada, cuando Josh Bell conectó un elevado de sacrificio al jardín central, que trajo al plato a Jordy Mercer.
Mercer llegó a base producto de un triple, luego de descifrarle una recta de cuatro costuras (a 93 millas por horas) al tableño.
La mayor cantidad de chocolates de Delgado en un partido es de nueve. Esto ocurrió el 3 de julio de 2013, cuando lanzó siete sólidos episodios en la victoria de los Diamondbcks 5-3 sobre los Mets de Nueva York.
Al final, Delgado salió sin decisión del partido, en que los Piratas vencieron 4-3 a los Diamondbacks.
En otro resultado, el bocatoreño Allen Córdoba llegó a seis partidos consecutivos bateando de imparable, en la victoria de los Padres de San Diego 5 por 2 sobre los Cachorros de Chicago.
Córdoba bateó de 4-1, para dejar su promedio en .304.