Julio Dely Valdés será el asistente de Antonio Tapia, en la primera división española con el Málaga. El panameño dialogó con el Diario AS y aquí su entrevista:
¿Tenemos que darle la enhorabuena?.
Porque usted vuelve a casa.
Sí, ya he estado hablando con el presidente los detalles y se puede dar por hecho que seré el segundo entrenador del Málaga.
Es de imaginar que viene con mucha ilusión.
Para mí, es como estar en la nube.
Se marchó hace cinco años de Málaga.
Sí, estos días me ha venido a la memoria el día de mi despedida allí con todos ustedes, los periodistas, cuando dije que era una satisfacción para mí tener las puertas abiertas del club. Y la oportunidad ha llegado.
Y se han dado muchas circunstancias, después de caer en Segunda, se recupera la categoría. Y además, Fernando Sanz compró el club...
Sin duda, que Fernando esté allí tiene mucho que ver en el asunto. Para mí, es una oportunidad excepcional y voy a trabajar al máximo.
Con Antonio Tapia.
Sé que ha estado ya en otra etapa en Málaga y que es un profesional excepcional.
¿Y cuándo aterriza?.
Afortunadamente, soy español hace años. En principio, podría llegar el día 12 de julio, pero para mí eso es muy tarde. Me gusta hacer las cosas con tiempo y me gustaría estar de inmediato. El problema son los billetes de avión, que con las reservas se complican. Vamos a ver si lo soluciono.
Así que ya tiene la sensación de que ahí en Panamá está de más.
Sí, estoy trabajando muchas horas al día para dejar lo mejor posible la escuela de fútbol que tengo con mi hermano gemelo.
Conociendo que iba a ser el segundo del Málaga, imagino que viviría las últimas jornadas con un grado de tensión brutal.
¡Imagínese! Desde luego, hubiese preferido ser futbolista. Las últimas jornadas fueron terribles para el equipo.
¿Qué sabe del equipo?.
Afortunadamente, tengo muy buenos amigos allí y me cuentan qué va pasando. Sé que hay jugadores que han ayudado mucho al ascenso que no seguirán, pero de todas formas se van a fichar jugadores.
Dicen que una de las labores del segundo entrenador es crear buen rollo.
Por lo que me han dicho, voy a un vestuario ejemplar. Yo lo que tengo que hacer es ayudar.
La camaradería fue una de las claves de aquel equipo en el que usted estuvo y llegó a cuartos de la UEFA.
Estoy de acuerdo. Aquel grupo es uno de los mejores en los que he estado.
La Primera es durísima.
Sí, pero los retos son lo que hacen el fútbol apasionante.
Y la gente pregunta por la calle si viene.
Están realmente ilusionados con su vuelta.
Siempre me sentí respetado por la afición de La Rosaleda y puedo decir que para mí será un placer volver a formar parte del organigrama del Málaga.