El general Augusto Pinochet acumuló ayer 244 querellas criminales al ser demandado ayer por torturas contra opositores a su régimen dictatorial, en medio de una polémica porque el gobierno critica las acusaciones por apremios ilegítimos.
Las dos nuevas demandas fueron presentadas por la diputada oficialista Laura Soto y por los abogados Hiram Villagra y Boris Paredes, querellantes en el proceso por homicidios y secuestros que mantiene a Pinochet con arresto domiciliario y pndiente de sus apelaciones.
Villagra dijo que la Dirección de Inteligencia Nacional y su sucesora, la Central Nacional de Informaciones, "fueron creadas para cometer delitos".
Un informe de la Comisión Nacional Verdad y Reconciliación de 1991 responsabiliza a los dos organismos de graves violaciones a los derechos humanos en los comienzos de la dictadura.
Las demandas fueron presentadas en medio de una creciente polémica sobre la conveniencia de que proliferen las querellas por torturas.