Las pruebas en poder de la justicia peruana de inculpación de graves actos de corrupción al ex presidente Alan García "son contundentes y demoledoras", afirmó ayer el procurador público encargado del caso, Jorge Melo-Vega.
En declaraciones al diario Expreso, Melo-Vega dijo que en un caso de tres millones de dólares pagados supuestamente a García por el Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI) "hay al menos diez testigos de Perú y del extranjero" dispuestos a declarar ante los tribunales en contra del ex presidente.
El procurador señaló que existen además documentos en los que García hace "liquidaciones de cuentas y transacciones por un millón de dólares" y mantuvo que el anterior gobernante "no tiene forma de demostrar que obtuvo ese dinero de manera lícita, pues no tenía más ingresos que sus remuneraciones como presidente".
Melo-Vega dijo que en principio se calculó en unos 200.000 dólares la cuenta negativa entre el patrimonio y los ingresos declarados de García, "pero al continuar las investigaciones está acreditado de que dispuso de varios millones de dólares que no puede justificar".
Recordó que Zanatti confesó ante la justicia que abrió la cuenta bancaria cifrada que tuvo en el Barclay"s Bank de Gran Caimán a petición de García y que todo el dinero que movió en ella era del ex presidente.
Zanatti también confesó, según el procurador, que García le cobró una "comisión" de 1,25 millones de dólares a cambio de otorgarle 20 millones de dólares subsidiados para su empresa.
El funcionario agregó que "está plenamente acreditado" que ingresaron a las cuentas de García "por los menos 1.040.000 dólares" pagados por el consorcio italiano Tralima, a cambio de que se le encargara la construcción del inconcluso tren eléctrico de superficie de la capital peruana.
Por otra parte, el procurador rechazó que las acusaciones contra el ex presidente sean producto de un supuesto compló político, como afirma García, y acusó a éste de "pretender politizar el caso para evadir a la justicia".
"Ha tenido durante seis años la oportunidad de levantar los cargos que se le imputan y no lo ha hecho. No tiene cómo desvirtuar esos cargos", subrayó.
Finalmente señaló que la última vez que la justicia peruana solicitó la extradición del ex gobernante a la de Colombia, "ésta no se pronunció porque García se negó a viajar a Bogotá".
"Si García fuese inocente se hubiera enfrentado a los jueces colombianos, ya que dice que la justicia peruana no es independiente, no lo hizo porque sabía que podía ser extraditado", concluyó.
El "caso García" se reavivó la semana pasada, después de que el ex presidente fuera designado cabeza de la lista de candidatos al Congreso por el partido populista APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) para las elecciones del próximo año.