María Julia Alsogaray, alta funcionaria del gobierno del presidente Carlos Menem, fue denunciada ayer ante la justicia por un legislador, por presunto enriquecimiento ilícito, al revelarse que tiene cuentas bancarias en Antigua y en las islas Caimán, en las que ingresaron unos 177 millones de dólares entre 1992 y 1997.
Fue la segunda revelación que golpea al gobierno saliente, acosado en los últimos años por reiteradas denuncias de corrupción.
El diario La Nación reveló que un estrecho allegado del Presidente y de varios de sus colaboradores, el difunto empresario postal Alfredo Yabrán, que se quitó la vida en 1998, había sido denunciado ante la justicia norteamericana por la DEA por presunta vinculación con el narcotráfico.
La denuncia contra Alsogaray fue presentada ante el juez federal Juan José Galeano por el diputado Juan Pablo Cafiero, de la coalición Alianza, del presidente electo Fernando de la Rúa, que asumirá el gobierno el viernes.
Alsogaray, una de las funcionarias más controversiales del gobierno, es secretaria de recursos naturales y medio ambiente. Tuvo a su cargo los procesos de privatización de la ex empresa estatal telefónica ENTEL y del complejo siderúrgico SOMISA.
Menem dijo recientemente que las acusaciones contra su colaboradora son "infames". La señora Asogaray tiene ya varios juicios penales por presuntas faltas a los deberes de funcionaria pública.
Cafiero, que a partir del viernes será vicepresidente de la Cámara de Diputados, declaró hoy a la prensa que "la señora Alsogaray deberá decir cómo es que figura ella como la persona habilitada, junto con otra, para el movimiento de esos fondos. En particular, por el volumen que tiene esa cuenta".
El legislador dijo que las cuentas, cuyos números brindó, pertenecen al Midland Offshore Bank de las islas Caimán y al Scotia Bank de Antigua.
"Me quedé helado al conocer la magnitud de las cifras. Creo que son un alerta muy grande sobre lo que ha sucedido en la Argentina durante los últimos años. Hubo funcionarios que han estado en contacto con privatizaciones muy importantes, que han estado manejando resortes del Estado que tienen un valor económico realmente trascendente", agregó Cafiero.
El diputado dijo que los datos sobre las cuentas bancarias fueron obtenidos a través de la Oficina General de Contaduría (General Accounting Office-GAO) de los Estados Unidos, una de cuyas funciones es vigilar los movimientos de dinero hacia los llamados "paraísos fiscales", provenientes de operaciones ilícitas.
Un total de 177 millones de dólares ingresaron en ambas cuentas a través de siete depósitos, entre 1991 y 1997.Uno de ellos, el 12 de febrero de 1993, fue por unos 74 millones de dólares.
La señora Alsogaray, hija del veterano político y economista conservador Alvaro Alsogaray, no formuló declaraciones. Pero el ministro del interior Carlos Corach manifestó ayer que "el diputado Cafiero tendrá que probar sus acusaciones".
Acerca de las revelaciones de La Nación sobre Yabrán, Corach dijo que "jamás tuvimos ningún conocimiento, ni oficial ni extraoficial", de que hubiese sido investigado por la DEA norteamericana.