La argentina Nora Irma Morales de Cortiñas presentó ayer ante el juez español Baltasar Garzón una querella criminal contra cinco altos oficiales de las Fuerzas Armadas argentinas por responsabilidades en la desaparición de su hijo, en 1977 en Buenos Aires, informaron fuentes judiciales.
La nómina de los militares imputados en el caso sobre la desaparición del joven argentino Carlos Gustavo Cortiñas, el 15 de abril de 1977 en Buenos Aires, la encabeza el ex general Jorge Rafael Videla, al frente de la primera junta militar que inició la dictadura entre 1976 y 1981, tras la destitución de la presidenta María Estela Martínez de Perón.
Los otros cuatro oficiales involucrados en la querella son el ex almirante Emilio Eduardo Massera, que también integró la primera junta militar; el ex general de División Albano Harguindeguy, que era ministro del Interior en 1977; y los ex generales Guillermo Suárez Mason e Hipólito Rafael Mariani, que estaban a cargo del Ejército en la zona donde se produjeron los hechos denunciados.