La combinación encestadora de los bases Ty Lawson y Nate Robinson fue la clave que permitió a los Nuggets de Denver llegar a American Airlines Center, de Dallas, donde ganaron por 96-110 al equipo local de los Mavericks que perdieron el invicto en su campo.
Lawson, quien mide 1.80 metros de altura, aunque no tuvo su mejor comienzo de partido al final, logró encontrar su mejor toque de muñeca y aportó 19 puntos que ayudaron a los Nuggets a conseguir el segundo triunfo consecutivo sobre los Mavericks en solo tres días.